lunes, 29 de octubre de 2012

Dos en mi. Infancia y Adolescencia

ShagunPorque es así. Porque llega un momento en el que te das cuenta de que todo es cosa de dos. De que da igual lo que sea, siempre hay uno más. No se puede hacer una cuenta de matemáticas sin al menos dos números, no se puede besar si no hay otro al otro lado, no se puede sentir amistad si no tienes a nadie con quien sentirla, no puedes recordar cosas en la mejor compañía si ésta no existe. El yin no estaría si no hubiese un yan y tu adolescencia no puede llegar sin antes una infancia. De eso precisamente vengo a hablaros.




FacebookTodo parece muy lejano cuando me esfuerzo por recordar aquellos días en los que no existían deberes ni mucho menos exámenes donde la mayor preocupación era que no te tocase ser la mamá en el juego de las familias. Esos días en los que jugaba a las hadas, a las super nenas, a las tres mellizas y quien sabe si también a los superhéroes.
Momentos en los que mi boca solo sabía curvarse hacia arriba, formando una enorme sonrisa que a veces dejaba entrever pequeños dientes de leche que sabían que su futuro era caerse y desaparecer de la noche a la mañana, debajo de una almohada.
Cuando empezaba a andar en incuso a correr aún sabiendo que me iba a caer. Que tal vez apareciese otro chichón muestra de mi esfuerzo que creía sobrehumano. Esa época en la que un día ibas con una y al día siguiente con otro. Hasta con chicos, siempre daba igual. No tenía por qué ser nena, o por qué dejar de ser nene, todo estaba bien y hasta la mas pesada de las bromas era divertida. Cuando escondíamos nuestras caras a la hora de dormir la siesta o para escondernos cuando la profesora nos buscaba por haber pintado un rayujo en el dibujo del compañero.
Aquellos días en los que mi pelo, mucho más corto brillaba al Sol sin la grasa típica y adolescente. Aquellas noches en vela deseando que llegaran la Nochebuena, los cumpleaños e incluso el carnaval. Ese correr nervioso hacia un armario, por entonces mucho más alto que ahora, según mi visión, esos disfraces que conjuntaban o contrastaban con los de mis compañeras igual de emocionadas. Esas miradas curiosas a las mayores cuando se disfrazaban supermegagenial e increíblemente, ante mis juveniles ojos para salir a Halloween o lo grande que parecía todo el mundo desde abajo. La alegría al empezar una cosa nueva, el terror de pasar a Primaria, el miedo a que me preguntasen cosas que no sabía y la época en la que contábamos nuestra vida a unos profesores aparentemente atentos. Todas esas demostraciones y exhibiciones esperando la orgullosa felicitación de nuestros padres....

En cambio ahora....Estos tiempos en los que todo el mundo parece entender de gustos, personalidades, alturas, colores o bellezas. Donde parece que no puedes ser tú mismo. O al menos si quieres estar en lo más alto de muchos sitios. Pero, aunque pasemos de eso, mi vida es completamente diferente. Ya no soy  tan pequeña, aunque lo que de verdad parece es que las cosas han menguado, que el mundo a menguado hasta ponerse aparentemente a mi medida. Pero no. Porque como he dicho está el yin y el yan. O como lo llama la sociedad en sus conversaciones de todos los días: la popularidad o la no popularidad. Sin dejar vivir a un punto medio. Que solo quiera estar ahí, sin molestar a nadie pero dejando de ser una motita en el mundo. Una motita que nadie conoce.
#' What goes around. Comes back around ..
Ahora nada es así, como antes, ni como será en un futuro. Pero eso sí, si quieres ver el futuro, mira y cuida el presente que será la causa de éste.
Y no sé cómo será mi futuro, la verdad. Porque como tanta gente, cuando hago algo, vivo con la duda de si esto estará bien o estará mal. De si me lo tendrán en cuenta a bien o a mal. Si pensarán bien o mal de mi.
Pequeños detalles que han conseguido todo esto.
Me dejé crecer el pelo y decidí con quien quería ir. Me empecé a expresar por mi misma y conocí el esfuerzo de verdad. Conocí la sensación de las lágrimas brotar y de las risas locas "de mayor" que antes me asustaba cuando me cruzaba con un grupo de amigas anteriores a mi respecto a años. Las páginas y definiciones que hay detrás de un 10 y el estrés que hay detrás de algo más bajo. Las palpitaciones de un nuevo amor y el dolor de un anterior. Los recuerdos dando vueltas en la cama y estar enterada de lo que pasa en el mundo. Aceptar responsabilidades y esforzarme cada día más. Necesitar un hombro sobre el que llorar y alguien a lado con quien reir o compartir gustos sobre actores o simples anuncios. Pensar en lo que de verdad quiero ser de mayor y aceptar un nuevo reto cada día. A pesar de que muchas veces cruce la delgada línea que hay entre dèja vu y otro día igual. Sentir de nuevo esperanza y luego perderla. Y es que, aunque no lo pareza, hay dos yo. Y si quieres a uno, tienes que saber que detrás siempre estará el otro.

2 comentarios:

  1. Buah,es precioso este texto!Me encanta tu blog,lleno de pensamientos.
    Me puedes seguir?Yo ya te sigo:)
    Mi blog es nuevo,puedes pasar a verlo:
    http://foreveryoungstyles.blogspot.com.es/

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