viernes, 28 de diciembre de 2012

Cosas que el resto no entenderán

Simplemente esas cosas que el resto no podrá llegar a entender nunca. Y tampoco quieres que lo hagan. Son tus recuerdos, parte de tu vida, de las alegrías, de tus bromas, o incluso de las penas y lágrimas.
Una canción a la que le has modificado la letra por una tarde con tus amigas haciendo el tonto, cantando a pleno pulmón como si no hubiera problema alguno, y sin pensar, ni mucho menos, en que no te sabías la letra.
Una palabra, inventada o real que utilizas para referirte a algo o alguien a raíz de una broma o un hecho que se te ha quedado grabado en la retina. Porque te hizo reír, llorar o recordar.
Una imagen. Aquella foto que todos tenemos. Si no es impresa en papel, grabada a fuego en nuestros pequeños y a la vez grandes corazones. Una foto que no necesariamente has tenido que sacar tú, o estar presente, ya sea delante o detrás de las cámaras. Una foto que te gustaría vivir, o simplemente la única que has podido encontrar de esa persona con la que no te atreves a hablar.
Un sonido. Esta vez no tiene por qué ser una canción. Tal vez, el repiqueteo de la lluvia en el cristal o el crepitar de las llamas puede significar algo diferente para ti.
Todas las cosas que hemos visto a lo largo de nuestra vida están en ella. Aunque las olvidemos. Nos guste o no, están.
Pero nos tendría que gustar. Llegará un punto en el que nuestra vida se alimentará de recuerdos e ilusiones. Y reíremos sin que la gente nos entienda, pues estaban todos en silencio, al recordar a esa amiga de la infancia te llamaba pava, que otras te llamaban patata y otras acababan tu nombre en -ita y demás diminutivos sólo cuando querían algo que siempre les acabábamos dando.
street style

Oirás carcajadas provenientes de tu boca al recordar los mensajes y WhatsApps en las tardes de invierno. Cuando se oía soplar el viento en el exterior y tú te sentías la persona más privilegiada del mundo por el simple hecho de tener un chocolate caliente que con los años tal vez pase a ser café que calentase tu mano mientras con la otra mirabas el móvil y te reías sola. Sin que los demás entendieran el por qué.



The Absolute Travel Addict =)

Te partirás al recordar a toda esa gente que te decía que no eras normal porque no te podía sentar tan bien que te dijeran todo lo que te decían. A esa gente de la que después tú te reías al pensar que nunca lo podrían llegar a entender. Porque esas palabras eran vuestras palabras y tal y como eso demostraba, de nadie más.







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