jueves, 23 de mayo de 2013

El mundo de Julia

Hola, este es un relato con el que he participado en un concurso y la verdad es que me ha apetecido ponerlo, no es de lo que más me gusta, pero las opiniones son bienvenidas.
Un beso y, en nombre de las cinco (Emoti, Chic-girl, Angelics, Blue Princess y yo), gracias a los 104 seguidores, que ya son.
-Topi

EL MUNDO DE JULIA

Julia abrió los ojos. Esa no era su cama, al igual que aquel no era su cuarto. Al mirar por la ventana comprendió que tampoco se trataba de su mundo.

Tras pasar unos minutos, quizá horas paralizada por el miedo, una niña pequeña y rubia vestida de rojo abrió la puerta. Con ésta abierta, Julia pudo comprobar que más allá de lo que había en su habitación, todo era gris. De distintas tonalidades, sí. Pero gris.
Passerotto | via Tumblr
 
Una lágrimas cargada de impotencia y absoluto pavor inundó la mejilla de la chica, y también su alma.

  • ¿Qué te pasa, tata?-preguntó la enana de rojo.
  • ¿Tata?-preguntó Julia perpleja.
  • Cla... Claro.-tartamudeó la pequeña que ahora también parecía asustada y extrañada.
  • ¡Pues claro que eres mi hermana, te gastaba una broma, princesa!-mintió Julia- ¿Vamos a dar un paseo por aquí?
  • ¡Bien! Vamos de paseo, pi, pi, pi...-la niña empezó a cantar la famosa canción- Pero nos tendremos que poner nuestros trajes grises. ¡Jo, no me gustan!

Julia abrió su armario y sacó un horrible chándal gris oscuro, como todo lo que había allí.

  • Ni a mí... Ni a mí.



Ese mundo parecía normal hasta que te fijabas en los pequeños detalles. Detrás de los comunes puestos de helados había gatos de colores fosforitos, nadie podía verse reflejado en el agua del estanque... Y las gominolas que compró Julia para compartir con su hermana sabían un poco (en realidad bastante) a cartón.

Cuando ya iban camino de su casa, si es que se podía llamar así, se encontraron un gato negro, uno normal, de esos que puedes ver en cualquier esquina del mundo de Julia. Entonces, el gato empezó a hablar como si tal cosa.

  • Seguidme.

Julia iba a rechistar justo cuando su hermana de ese mundo lo siguió corriendo.

Tras pasar por numerosas casas negras llegaron a una que, aunque también era negra, tenía una escalera para subir directamente al tejado. El gato subió de un salto y las dos chicas le siguieron.

Al llegar a la azotea, descubrieron que se veía la Tierra desde ahí. El planeta de Julia.



Julia despertó. Era su cama, su habitación, su casa. Recordaba retazos de un extraño sueño que había tenido años atrás, cuando era pequeña. Tras preguntarse un segundo el por qué del recuerdo, lo olvidó y se vistió para ir a la ONG en la que trabajaba.

Como siempre, cuando llegó al edificio, le dio un vuelco al corazón al ver tantas cosas horribles.

Y fue entonces cuando recordó claramente las palabras que un gato le dirigió de pequeña en su sueño:
- Pensarás que tu mundo es el peor de todos, que sus tragedias son inigualables, las peores. Pero todos los mundos, los imaginarios, los reales, los escritos, los narrados... Esconden problemas en todas las esquinas. Te ha tocado ese planeta, el azul. Solo puedes cambiarlo. Como poco, intentarlo.

∞ | via Facebook
FIN

 

5 comentarios:

  1. Que manera de escribir y que texto más bonito (a más de cierto). No se como se os ocurren ideas tan buenas a todas la verdad :O
    Besos grandes

    ResponderEliminar
  2. Oh, que preciosidad.
    Es de esos textos que esconden un mensaje precioso, hay que ser optimista y pensar que no existen los mundos perfectos y que hay que trabajar para hacer el nuestro mejor.
    Besos, Amanda.

    ResponderEliminar
  3. Es precioso, y el mensaje que da el texto también Topi. :)
    Un beso para mi princesita. ^^

    ResponderEliminar
  4. Me ha encantado! y con un mensaje muy bonito.
    Un besote!
    Catalina.

    ResponderEliminar
  5. Me encantaa! Escribes genial, ojala algún dia consiga escribir asi de bien...

    ResponderEliminar

¿Nos dedicas unos segunditos de tu vida?