sábado, 8 de junio de 2013

Inténtalo, vuelve a fallar, falla mejor

~Samuel Beckett dijo una vez: "Inténtalo, vuelve a fallar, falla mejor."~

Ella se solía ocultar en su casa, en su cuarto. Aquel que empapelaba con fotos de mil recuerdos, vacaciones, errores, promesas y amores tanto platónicos como reales.
TumblrAllí lloraba. Lanzaba alguna cosa. Se deprimía y no se levantaba hasta que un grito la llamaba para ir a cenar. Entonces se secaba las lágrimas, se ponía en pie e ignoraba tanto el dolor que le provocaban los músculos de las piernas por haber estado tanto tiempo quieta como el dolor que sentía en el corazón y en la tripa. Pequeños o grandes pinchazos, todos llenos de recuerdos. Nadie la había tratado muy bien nunca. De hecho, no sólo le dolían las piernas. También esas heridas reales, no psicológicas, le hacían daño, a pesar de ser ya cicatrices.
Llegó a la mesa para cenar con su madre adoptiva.
- Ese infeliz que tenías como padre está muerto, mi niña.- fue lo primero que le dijo al ver su cara.
- ¿Sabes? A veces lo veo cuando cierro los ojos. No desaparece.
- Pero lo hará.

Esa chica era yo. Sí, la que ahora es rica y tiene una gran familia numerosa. De vez en cuando, las palizas aparecen en mis sueños, pero de más veces en cuando, desaparecen en el interior de mis tragedias y errores superados.

6 comentarios:

  1. Me encanta *_*
    Pásate por mi blog!
    http://acercate-amimundo.blogspot.com.es/

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  2. Madre mía me ha puesto los pelos de punta este relato y bueno jejeje me siento identificada hasta cierto punto, sobre todo en l aparte de que "cerrar los ojos no te alivia". Pero en fin, poco a poco se va olvidando todo... Un beso grande^^

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  3. Esta tan lleno de sentimiento y tan bien expresado que nada de lo que pueda decir sería suficiente para que sepas cuanto me ha gustado. Besos.

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  4. se ve que ha sido una chica fuerte pese al dolor!
    me gustó mucho

    un besoo

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  5. Hay cosas que no se olvidan, pero se aprende a vivir con ellas.

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  6. JO, que historia tan triste, ¿no?
    Aún así, me encanta como está escrita, es preciosa.
    Besos, Amanda.

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