viernes, 6 de septiembre de 2013

Lo que ella era y ahora ya no es

Ella era alegre, lo prometo. Su cabello rubio iba recogido en una coleta. Como ahora. Pero también te puedo prometer que hasta el peinado era más alegre antes. El uniforme con el que la veía siempre también es el mismo con el que la veo ahora, y si nos fijamos objetivamente en lo físico, tal vez el único cambio que se precie sea el hecho de que ahora anda más encorvada por la edad. 
H | via Tumblr
Siempre que entraba al restaurante en el que ambos trabajamos, nos daba luz a todos los que habíamos estado limpiando antes de abrir. Los clientes la querían como a la que más, sobre todo los niños, que adoraban verla cada vez que venían, ya que nuestro restaurante nunca ha sido el mayor éxito de la ciudad, sino el típico pequeñito que no es muy rico o poderoso pero al que la gente suele volver, sobre todo en familia. Pero estaba hablando de ella. De lo que ella era y ahora ya no es. 
Sus pendientes siempre eran largos, de esos de los que cuelgan bastantes piezas de diferentes formas y colores parecidos, imposibles de diferenciar para un hombre según la fama que tenemos. Y lo cierto es que es verdad. Por mucho que en los ratos muertos se esforzase divertida en explicarme cuál era el azul turquesa y cuál el azul celeste, yo no me acordaba para el día siguiente. No, no es que se quitara los pendientes a cada momento que no estábamos ocupados, es que también llevaba pulseras, collares, de todo. Era la más joven de todas, pero a la vez era mayor, lo suficiente para estar casada con un hombre al que sigo sin conocer a fondo. Sólo de vista, cuando viene a buscarla en su estupenda moto negra. Me pregunto si él sabrá que ha cambiado. Y al momento me llamo estúpido, pues aunque nunca me haya gustado ese hombre, lo sabe mejor que yo, ya que él habrá cambiado también. Y me lamento al pensar que él también echará de menos lo cariñosa que era, los abrazos y besos que daba a todos. Lo despistada que era y lo mucho que se preocupaba por los suyos a la vez. 
Pero hay cosas que, por mucho que te preocupes, no puedes impedir. Una mañana llegó y yo sonreí, como siempre, como un tonto, pero al segundo supe que algo no iba bien. Ella parecía ausente, en otro mundo. Dio dos pasos hacia nosotros y se derrumbó en el centro del restaurante. Sus llantos ahogados eran de las cosas más horribles que he oído en la vida. Y es que, la pérdida de una hija nunca regala sonrisas, aunque la madre no tenga nada que ver y siempre fuese la que las regalaba. 
Todos la acompañamos en el sentimiento y en su vida, que tenía que retomar. El problema es que ahora, cinco años más tarde, yo sigo preguntándome si de verdad la ha retomado. Porque sigue respirando, pero ya no sonríe al venir cada mañana. Ya apenas se arregla con accesorios, ya ha dejado de ser la número uno para los nuevos clientes que no saben su historia, ya no puede mirar dos segundos a un niño o una niña sin que todo pase por sus ojos. A la reina de la alegría y la calma, la ves ahora casi corriendo por el restaurante, como deseando que pasen antes los días si actúa así. Y los abrazos o dos besos que me da antes de irse, ya no son efusivos y alegres, sino tristes, porque quién sino ella, va a saber que nunca sabes cuántos abrazos te quedan por dar a quien quieres. Y a mí me duele, porque yo también la quiero a ella. Siempre la he querido, aunque fuera la vela de mi vida y ahora haga tiempo que se ha apagado.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hola. Desde el cumple del blog he estado muy desconectada de Blogger, no sé si se habrá notado. Y agradecéroslo a todas las que felicitasteis al blog, de verdad que significó mucho para mí. 
Mañana me dedicaré a ponerme al día con todas vuestras entradas, ya que tampoco he comentado, pero pienso leerlas todas, o todas las que pueda y dejaros un comentario. 
Esta entrada la pensé hace un tiempo, pero se me había olvidado, y hoy he intentado escribir otras entradas, pero nada me salía bien (he escrito como cuatro antes que esta). 
Dejando a un lado mi aburrida vida, quería escribir esto a Cece, a Julia, a Alba y a todas esas personas a las que tengo que contestar correos o cualquier cosa. Sobre todo a Cece, porque he quedado fatal con ella y la verdad es que lo siento mucho, he estado desconectada de todo esto, quería "implicarme un poco más en mi vida" (?) Bueno, no sé explicarlo. El caso es que ahora escribiré más, ya que yo en verano, al contrario que la gente normal, leo y escribo menos, cuando tengo tiempo soy una vaga, ya. 
Ahora os quiero hablar de algo MUY IMPORTANTE. Y sé que la entrada me está quedando larga, pero si llegados a este punto sigues leyendo, qué mas da ya. 
¿Conocéis a Marina Redondo? Ha escrito un libro. Lo escribió hace un año, más bien. Y lo autopublicó en Amazon. Y ahora, ya que es su aniversario de publicación, está gratis. Así que si alguna vez te has quejado de lo caros que son los libros o aunque no, ya lo estás leyendo. Que es gratis, personita. Yo ya me lo leí hace tiempo, por enero, y aquí está mi reseña (no soy una excelente escritora de reseñas pero bueno): Leer reseña Dana. 
Pues eso, que os metáis en el blog de Marina y sigáis sus instrucciones para haceros con su novela y felicitadla, ¿o qué? A ver cuántos de vosotros habéis escrito un libro. 
Y ahora, por fin, mi entrada ha acabado. Os quiero a todos. Suerte con todos tus proyectos, Marina. Y gracias por ayudarme con el correo hace un tiempo ^^.


6 comentarios:

  1. ¡hola! no conozco a marina pero me encantaría saber su blog, leer su novela, felicitarla, prenderle una velita yo que sé!:)
    Me gustó mucho la entrada, aunque para ser sincera también me ha roto el corazón, dicen que no hay dolor más grande que perder a un hijo :( tiene frases muy hermosas e inspiradoras, eso sí.

    bueno, ojalá puedas pasar por mi blog, en serio.
    un beso gigante, y suerte con implicarte con la vida, jaja.

    ResponderEliminar
  2. Ey!! Pues nada te pasaste por mi blog y yo no iba a ser menos. Aunque claro, después de pasarme por aquí y descubrir que hay 5 personas, no sé quién ha sido pero bueno jajaj ha sido muy gracioso encontrarme con 5 en un blog, creo que el máximo que había visto eran 3.
    La entrada muy bonita, y al parecer ha habido un cumpleaños por aquí hace poco, así que aunque sea con retraso, enhorabuena por el blog, claro esta, nunca viene mal recordar como fue el primer día que llegaste aquí.
    Si hay algo que siempre digo a mis seguidores, es mi tipica frase, y bueno ya que estoy aquí, tienes que saber que Se te quiere y esas cosas

    ResponderEliminar
  3. Vale, venía yo todo emocionada a comentar que llevas razón, que dicen que la pérdida de un hijo es de las cosas más dolorosas, igual que la de un marido, y que me ha encantado tu texto y como describes la situación; y de pronto me encuentro otra vez que me pides disculpas por aqui tambien hahahahah xDD ¡Que chica! en serio, no pasa nada, no has quedado fatal ni nada de eso Topi, yo me alegro mucho de tenerte otra vez de vuelta >.<

    ResponderEliminar
  4. Las tragedias suelen marcar a las personas,
    y aunque es triste, muchas nunca vuelven a ser las mismas.
    Estoy encantada de tenerte por aquí de nuevo, Topi.
    Yo hoy mismo he acabado de leer Dana y es genial ^^
    Besos, Amanda.

    ResponderEliminar
  5. Yo también leí Dana en enero! La verdad que me gustó mucho y yo lo recomiendo, además Marina solo tenía trece años.
    Bueno también que me gusto mucho el texto y, no se porque, me recordó a una de mis profesoras que se llama Jimena y es como era ella antes y espero que nunca cambie.
    Felicidades (atrasadas) a Amor Adolescente y a Dana!!

    ResponderEliminar
  6. Me ha gustado tu texto. A veces pasa. Es una pena, pero a las persoans con mucha luz les sucede algo y se apagan. No es justo. Como tantas otras cosas.
    Mua´.

    ResponderEliminar

¿Nos dedicas unos segunditos de tu vida?