domingo, 29 de diciembre de 2013

Atrapada

Recogía su cabello en trenzas que el viento empujaba poco a poco. Era el aire el que envolvía su vida tornada de azul. Porque las flores le llevaban a los sueños. Y de los sueños al cielo. La nieve que caía en aquella época era muy dulce. La sujetaba entre sus manos y tiernamente, soplaba. Al igual que el calor de la cabaña donde vivía, ella también permanecía inmóvil. Ella no viajaba, su mente sí. Gritaba a los cuatro vientos mientras dormía. Envuelta en miles de mantas y cientos de libros a su alrededor. Crecía. De forma rápida pero seguía siendo tan niña como siempre. Vivía pegada a la música. Ya era habitual en su mente escuchar las voces del mismo cantante.
Tumblr

En esos momentos, el viento empujaba las nubes borrosas en el horizonte. Aún despierta por ver salir el sol, que no llegaría nunca, aún viendo su reflejo en el lago, viendo cómo su cuerpo se disipaba lentamente. Escuchando atentamente los susurros de un ángel sin vida, como la niebla. Tanta vida sin pasión. La nieve se derretía entre sus dedos. El nuevo amanecer ya estaba allí. Su piel se vuelve más cálida, intentando no mirar al sol sin cegarse. Comenzaba un terror en su interior, las agujas de su reloj comenzaban a moverse sin rumbo. Tenía miedo.  No podía despertar. Ya era parte de su sueño. El mundo no era como lo había pintado. Tenía miedo a la verdad, hasta que las mentiras resultaron ser más feas. 

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Hola! Feliz Navidad y Feliz año nuevo :) 
Tan solo quería decir que tengo nuevo blog, pasaros a ver si os gusta, ¡muchas gracias!

memoriesonthesky.blogspot.com 

domingo, 15 de diciembre de 2013

I like the way you hurt

Mira lo que has hecho. Ya no sé vivir sin tu aliento, sin tus estúpidos hoyuelos. Eres como una extraña droga, una inexplicable razón, una autolesión que me impongo yo sola. Ahora, después de todo lo que has hecho, mira en lo que me he convertido. Ahora pienso demasiado, y no únicamente en ti. Ahora sollozo en la penumbra de estos escombros en los que yo misma me he enterrado. El problema es que me gusta la manera en la que dueles, con esas puñaladas bien estudiadas y sutiles que poco a poco me agotan y desgarran. Yo sólo necesitaba alguien que me escuchara y no juzgara, alguien con quien ser quien soy aunque sólo sea una loca que intenta ser normal. Sólo necesitaba hablar con alguien cuerdo en un mundo de ebrios. Por desgracia, para ti yo sólo era una borracha más. 


{al menos, acuérdate de mí mientras duermes}

sábado, 7 de diciembre de 2013

La música envolvía sus días




 Pincha aquí para escucharlo con la música
Tocando mientras todo se torna de azul. Tonos más graves, más agudos. Pero simplemente, era el poder escucharle mientras dormía.You know you like her.
 Era ella y sus notas. En la misma habitación. Jugando a ver quien conseguía tocar más alto. Riendo sin parar en la cálida noche, mientras escondida entre sus mantas, tarareaba las canciones que marcaron su vida. El poder que escondía en su pequeña mente podía hipnotizar a cualquiera. No todo era poder disfrutar su música, sino que a veces, era la propia melodía la que se apoderaba de su vida. Eran subidas y bajadas. Como una montaña rusa sin final. El sonido de las aguas acompañaban a la canción que jamás había alcanzado tanto grado de perfección. Aquel día quedó grabado en el estanque las imágenes de los pájaros dando vueltas alrededor del piano que no cesaba en su empeño de tocar. Pero el piano no tocaba solo, allí había alguien que cada noche, se sentaba en él y tocaba canciones hasta el amanecer. Era la triste canción de siempre, aquella con la que todo se apagaba. Cerraba los ojos lentamente hasta que ya no pudo despertar. Se quedó encerrada entre sus notas. Y entre sus lágrimas, el piano que siempre le había acompañado, seguía sonando esperando a que alguien llegara y terminara la canción. Esa canción nunca llegó a terminar. Aun queda que entre las aguas, aparezca aquella niña y vuelva a sentarse junto a sus teclas. 
Nada acaba si hay algo que te lo recuerda.  



viernes, 6 de diciembre de 2013

Pañuelos mojados

Mi cama está llena de pañuelos de tanto llorar. Estoy destrozada, rota por dentro. Lo único en lo que puedo pensar es en ti. No debí dejarte marchar, ahora me arrepiento y ya es demasiado tarde.
Recuerdo tu sonrisa iluminando todas mis mañanas. Tus suaves manos acariciando mis heridas. Todas esas imágenes pasan por mi cabeza, como si me fuera a morir. Las lágrimas recorren mis mejillas lentamente, no quieren caer. El dolor y el miedo crecen poco a poco en mí, y la felicidad se convierte en un recuerdo del pasado.
Te necesito tanto y no me había dado cuenta hasta ahora. Sé que me olvidarás, pero yo te voy a esperar toda mi vida.
Angelics.

Take me please.
 
 
 
 
 

 


lunes, 2 de diciembre de 2013

tu último recuerdo.

Soy aquel eslabón perdido que se soltó de la cadena en medio de una tormenta y nadie fue a buscar. Soy ese engranaje que se quedó inmóvil al pensar que, tan pequeño y tan lento como era, no influiría en el mecanismo. Soy esa hoja que se cayó la primera del árbol, pues ya me había tornado rojiza. Soy ese mechón de pelo que nadie llegó a acariciar con los dedos. Soy aquella manta de invierno que se quedó olvidada en verano, y, cuando el frío volvió a azotar, ya no era recordada. Soy aquella promesa primaveral que arrastró la brisa hasta la marea y se la llevó, llorando. Soy esa triste lágrima que rodó por tu mejilla una noche como otra cualquiera y que ya ni la almohada recuerda. Soy ese pensamiento optimista que todos los negativos se molestaron en callar. Soy ese gorro que te cubre toda la cara y con el que apenas puedes ver. Soy aquella sonrisa falsa que no recuerdas al haber enseñado tantas. Soy tu último recuerdo antes de caer. Y caer, hasta que ya no soy.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Le necesito

Miro abajo y veo unos zapatos, los zapatos que tantos años he llevado conmigo, no sé como he llegado hasta aquí.
Me levanto, me miro al espejo y miro la sonrisa forzada que muchas veces he simulado. Me es imposible soportar más. Necesito una razón, necesito a alguien por quien levantarme todas las mañanas. Alguien que me ayude y me comprenda. Alguien que me acepte y sepa sacarme una gran sonrisa en los momentos más difíciles. No quiero seguir siendo una persona que no soy, no quiero volver a esconder mi sonrisa, quiero que todo el mundo vea lo feliz que puedo llegar a ser. Quiero dejar de vivir en libros y sueños y aterrizar en un lugar llamado mundo en el que empezar de nuevo.
No soportaré ni un minuto más.
Necesito a alguien.
Marcos.
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¡Hola personitas! Pues este texto es de un amigo que se llama Marcos, y este es su blog: discoveringmymusic.blogspot.com. Le conocemos desde apenas una semana, pero ya nos ha caído muy bien, es de las personas más imperfectamente perfectas que existen. Y desde aquí le agradezco mucho todo lo que hace por nosotras, y su optimismo, y que sea tan increíble. Espero que os haya gustado, puede que tengamos otro guardado para otro día...

lunes, 25 de noviembre de 2013

El bar, la chica y el bolígrafo

Стереотипы | VKAquí estoy sentada, en nuestro bar, esperando que entres por la puerta y ocupes el sitio vacío, que aunque tú tengas cosas mejores que hacer, yo no. Los cuadros que decoran el lugar, aquellos que tantas veces miramos juntos, me miran como interrogándome, como preguntándome a gritos dónde está esa sonrisa que me acompañaba cuando tú también lo hacías. O tal vez sus rostros pregunten por ti, igual que mi corazón, igual que cada canción que suena en mis discos, igual que el inocente camarero que ha seguido inconscientemente con su costumbre de poner dos pajitas en la bebida. Una de las que se doblan, para mí, que siempre fui una niña y una de las normales para ti, el mayor de los dos. Y esa pajita también me mira, expectante, quiere tus labios al igual que yo los quiero sobre los míos, en mi mejilla, en el pelo. Todo pregunta por ti sin hablar, y yo no sé responder, ni mirar, ni caminar desde que no estás. Solo sé escribir, y sin éxito, pues no nos engañemos, un bolígrafo puede hacer muchas cosas buenas, pero qué me va a recordar más a ti que la tinta negra escribiendo, con letra pequeña, ese gesto que tenías al retirarte el pelo negro de la cara o la primera vez que tiraste de mi brazo para llevarme junto a ti. O tal vez por lo que pregunten todas estas cosas y personas, aquello por lo que pregunta mi vida a día de hoy, sea por mi coherencia. ¿Quién dejaría ganar a un corazón enamorado sin darse cuenta de que es como pedir a un psicópata que dispare? Y por mucho que me termine la bebida de un sorbo y tire tu pajita lejos, sé que  esa persona que sigue dejando ganar a su corazón, soy yo.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Con fuerzas para gritar y no callar

Swing


Era una realidad donde ese infinito tan lejano, se acercaba a pequeños pasos junto a mí. Alineada con el horizonte llena de barro por mi cuerpo. Aún marchitas las hojas del verano. En busca de un sueño transparente con miles de galaxias girando. Sin emociones, por favor. Ya no quedan más lágrimas. Escaparemos en su búsqueda. Pero no todavía. El cielo aún queda a varios metros sobre mí. Con fuerzas para gritar y no callar. El interior de mis susurros lleva una porción de magia acompaña de música. Aún se pueden escuchar. ¿Lo oyes? Son mis pulsaciones, aquellas que tienen ganas de explotar en trocitos de algodón y ser eternas. Poco a poco van cayendo letras sobre mis manos. Tienen la tonalidad de la tinta, pero son muy poco reales. Y el aliento que golpea mi nuca sigue sin ser de color. Las campanas continúan sonando a la espera de la nieve. Pero, somos demasiado pequeños para que la nieve pueda llegar hasta nosotros. Esperando a encontrar la calma en medio de una tempestad ardiente. Porque mis palabras están quemándose entre mis manos y mi piel ya no puede oscurecerse más. Habrá que esperar al nuevo día porque siempre hay un nuevo amanecer

lunes, 11 de noviembre de 2013

Viento

Ya hace frío. Ya hay viento revolviendo mi pelo. El viento me recuerda a ti. En realidad, todo lo hace, solo hace falta preguntar a las personas que me escuchan todo el día hablar de tu pelo revuelto -y lo bonito que estaba así-, de tus ojos de color indeterminado o de mis ganas de perderme en tus labios.
Pero no puedo evitar ver el viento como una metáfora. ¿Y si me libero y dejo que éste me lleve volando hasta donde tú estás?
A allí donde si hace calor nos derritamos juntos (y de amor), o donde haga frío, así me abrazas más, aunque en realidad parto del cero.
Supongo que piensas que el viento me revuelve las ideas. Bueno, no haberme revuelto tú el corazón.
alone


viernes, 8 de noviembre de 2013

Sonrío menos

Ya queda poco de una máscara ya rota por los cortantes cristales de los recuerdos tristes. Ya no volvería a chocar contra el mismo muro contra el que había jugado a saltar. De poco servía ya tapar la tristeza bajo un gorro avejentado de años. No podía dar un paso sin oír las voces de los demonios que habitan en mi cabeza que dejaba entrar, ingenua, a todos a quiénes querían, todos aquellos a lo que habría que haber cerrado las puerta. Debí dejar las cicatrices para cuando era niña y tropezaba por patosa, no para ahora que tropiezo por no mirar hacia delante y solo mis zapatos. Debí dejar las lágrimas para cuando era un bebé y la inseguridad y lo poco (nada) que conocía me atemorizaban, no ahora que conozco todo demasiado bien. Tendría que saber por qué dices adiós cada tarde, en vez de decir hasta luego, como si mañana ya no me fueses a ver a la misma hora donde siempre porque la que diría adiós soy yo. A veces se me olvida que el mundo es enorme y que yo soy solo una persona, y cuando quien quiera que sea el que me controle se olvide de mí y me eche a patadas (porque si yo pudiera controlarme saldría ahora mismo y huiría de aquí, pero alguien me lo pide y no es la razón). Creo que reflexiono mucho y duermo poco, y sonrío menos. Pero debería dormir hoy al menos una hora porque mañana no creo que aguante otro día más.

*texto no inspirado en mí*

lunes, 21 de octubre de 2013

Y qué tal

Y qué tal si nos besamos,
si alguna media Luna tumbamos. 
Quizá así hagamos una sonrisa,
de una mueca inexpresiva. 

Que si lloramos sea en nuestro adiós,
Untitled | via Tumblry que ese adiós no exista, amor. 
O mejor pensado, lloremos. 
Lloremos hasta dormir calmados entre el cuerpo ajeno. 

Vamos a querernos como los mayores, 
pero sin la monotonía en nuestras labores. 
Seamos rebeldes, siempre y cuando no olvidemos, 
que nos queremos. 

Que nuestra rebeldía sea no querer olvidar,
aunque ahora la gente olvide sin querer en realidad. 
Por qué no bailar en la tormenta, 
ya me canso de volver a casa cuando la lluvia quiere mojar.

Bésame en tu coche, en tu jardín, en un balcón, en tu cama, 
bésame por todo este tiempo que el destino solo quería jugar.
Jugar con nosotros como un niño jugaría sin parar
con el juguete que le acaban de regalar. 

Y ahora que tenemos amor, juguemos también. 
Llevémoslo al máximo sin preocuparnos de si está bien. 
Enreda tus piernas con las mías,
y dime que las estrellas me pertenecen aunque sea sólo palabrería.


domingo, 20 de octubre de 2013

Atenta, porque no creo que la vida te sonría dos veces del mismo modo


Pandaxpower.tumblr.com

Bailaba y bailaba al son del compás acompañada de su pequeña caja de música, la que hace bastante que había encontrado en su baúl. La acompañaba el sonido de su pequeño acompañante. No podía sentirlo, ni siquiera le respondía cuando le hablaba, pero el ruido que provocaba en la estancia significaba que continuaba presente junto a ella. Sin embargo, la chica paró de bailar. Él ya no la acompañaba, apenas tenía fuerzas para seguir bailando a su lado. Solo se oían los sollozos de de ella. El eco. Su eco. Ya no aparecía junto a ella.

Años más tarde...

Odiaba cuando aquella nube llegaba y empapaba sus mejillas con su lluvia. En sus párpados caídos, estaba su verdadera naturaleza. ¿Aquella triste niña era un bicho raro o su propio cuerpo se había consumido entre tanto amor? El corazón que latía había sido sorprendido por unos pequeños síntomas. Las personas que la tenían a su lado, ya no notaban apenas su atenta mirada. Habían sido las locuras de los sábados. Sí, seguro que podría haber sido aquello. El descontrol, los pequeños detalles de los que solo ella se daba cuenta... Habían sido meses y meses sin amigos, se sentía sola, ya ni siquiera sabía por qué tanta emoción en su vida, si seguía siendo la misma. Nunca había cambiado, seguía siendo la tímida niña que antes había revolucionado toda su vida y la de los demás...

<<Su propia apariencia le había engañado, tal vez ella había sido mucho más de lo que podía llegar a ser, tal vez no podía ser como los demás... Tal vez había nacido para ser diferente y aun nadie se lo había dicho...>>


domingo, 6 de octubre de 2013

Acordes

El bar estaba abarrotado. Entré cogida de la mano de mi padre, no quería perderme entre la multitud. Se escuchaba un intenso murmullo, y de pronto, todos callaron. En la barra un hombre de edad se tomaba el último trago su gin-tonic. Carraspeó una, dos veces. Los primeros acordes de guitarra, aquella que tocaba el hombre de espeso bigote gris. La voz del hombre de la barra inundó la sala en pocos
segundos. Nadie hablaba. Nadie comentaba. Sólo sonreían. Yo sonreía.
Apenas la única joven que había en aquella sala era yo. Pero para mí la sala estaba vacía. Importaba la canción, la letra, la voz, y nada más, absolutamente nada. En esos momentos tenía ganas de llorar de la emoción, me emocioné, y no sé por qué. <<¿Por qué este señor no es famoso, papá? El tiene verdadero talento, canta mejor que cualquiera>>. ¿No quería ser conocido? ¿Prefería cantar en los bares, con un público mucho más reducido del que merecería? ¿Por qué no quería deleitar con su voz a muchas más personas? Me pregunto ahora, una vez pasados aquellos minutos de evasión total. Y ahora me siento feliz. El calor de treinta personas sólo escuchándole a él, a los acordes de guitarra, a la armonía del momento y a la alegría.

"Dile que la quiero, dile que yo vivo, dile que me muero"
"Yo solo quiero, quiero que vuelva, aquella mujer"

domingo, 29 de septiembre de 2013

Los insomnios sin mariposas

"De algo se tiene que morir uno- dijo el romántico gato al enamorarse por séptima vez."

La gente cree que las personas tristes no sonríen nunca. La gente cree que no soy una persona triste. Pero como he dicho, soy una de ellas, una con sonrisas, pero como mi mente viaja mucho, demasiado, por recuerdos, canciones y frases que dijiste, sólo son pasajeras. No soy un ángel, pero no llego al otro extremo tampoco. Río cuando no debo, o bailo encima de mi cama con la música demasiado alta. Pero el destino, triste es al triste, y me he acabado cayendo. La chica que saltaba en su cama con canciones alegres, se cayó al suelo al son de baladas tristes. De algo se tiene que morir uno- dijo el romántico gato al enamorarse por séptima vez; es la frase. Pues yo soy igual. Porque si estoy bien te quiero y si estoy mal te amo. Te necesito como a la luz del Sol, que luce puntual estemos bien o mal. Dicen que las cosas vienen y van, a mí me han venido todas sin intención de regresar a su lejano hogar. Antes no era así, lo juro. Pero cada cual elige cómo hacerse daño. Yo temo a las cicatrices y por eso me hiero con amor hacia todos menos hacia mí. Mi plan de vida es hundirme, y no encuentro el contrato que firmé, no sé dónde hice un garabato con mi nombre, no sé dónde se puede anular este conflicto interno. De noche, sólo me limito a sobrevivir, ya no a dormir ni a vivir. Esperar sería una buena definición de lo que hago.
Waiting
 "Ya no duermo, ¿y qué?"- me repito. Pero yo por contestar, me contesto hasta a mí misma: "Sí que pasa algo, porque antes si no dormías era por dulce amor hacia otro, y ahora es por lenta tortura hacia ti." Y es que, hay lágrimas que pesan más que otras e insomnios con mariposas en el estómago más alegres que otros.

-Texto no basado en mí ni en la realidad.-


sábado, 28 de septiembre de 2013

Y cuando cae la lluvia, ya no calienta el sol.....

Y cuando cae la lluvia, ya no calienta el sol.....
 
Eran caballeros andantes sin su espada, eran princesas sin vestido. Jamás nadie lo hubiera pensado, el silencio del castillo se hacía raro a aquellas horas. Golpecitos daban a la puerta las gotitas de agua, no las dejarían pasar. A ninguna de ellas, la lluvia era demasiado traicionera para ser bienvenida. Los tonos grisáceos del cielo, como el algodón manchado de tinta. Porque la tinta recorre mis venas, al igual que la sangre. Manchando papeles sin color. Horas y horas sin reconocimiento alguno. Escondes entre los cajones tus historias, aquellas que nunca me dejabas leer ni en los días de lluvia. ¿Acaso podías esconderme algo? Era la rapidez del tiempo la que pasaba, mi juventud hacía tiempo que se había visto presa por palabras. No se olvidaban... Al igual que las insignificantes gotitas que quisieron pasar pero nunca lo hicieron. Quedaron presas en el exterior de palacio. Solas mientras el frío las helaba. Mejor hubiera sido alejarse de allí, con una taza de té caliente entre las manos y la bufanda de cada invierno. Huir con las manos tapándose la cara, sin querer dejar huella entre la nieve.
Aquellas gotitas no tenían nada con lo que abrigarse. Congeladas desaparecieron. Hasta que un día de un invierno lejano, aquel castillo silenció el roto de los cristales.
Tápate la cara con las manos y corre cuanto más puedas, llegarás más lejos de sonde siempre has llegado.
Imagination
 
 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Crónicas de una fumadora #3

No lo necesito. No lo necesito. Lo necesito. Necesito fumar. Sentir que mis penas huyen con el olor del humo. Suena ridículo decirlo, pero no puedo vivir sin el tabaco. El cigarro es una prolongación de mi cuerpo a estás alturas. Seguramente no pueda dejarlo ahora, aunque no hubiese nada que prefiriese en el mundo. Pero tampoco quiero dejarlo. 
No me digas que puedo ser feliz de otra manera o ahogar mis penas en helado en vez de en tabaco. Eso solo son cuentos para mí, cuentos que prometen cosas que no se pueden cumplir. Así que juega a ser escritor, que no me leeré tus historias. Las quemaré con mi mechero hasta reducirlas a cenizas, cenizas que no puedan contar más mentiras. La única manera de ser feliz es enviando las lágrimas al infierno, y yo he encontrado la manera. Infalible y cierta.
Lo necesito. Es mi droga, como tú tienes tus libros. Conseguimos aferrar un sueño imposible, yo envuelta en humo y tú en tinta. Y no me digas que no es lo mismo, porque ya no me creo nada de lo que digas. Aunque mi jersey favorito sea el que me regalaste y mirar las nubes me recuerda a ti, te he sustituido. Y viceversa. Nos refugiamos en nuestra adicción, nos refugiamos del exterior. O tal vez sea una excusa para no hacerte caso, para olvidarte de una vez. 
Te repetiré que puedes ser feliz de otra manera hasta que te canses, porque yo ya me he cansado de la de veces que me lo has dicho. Para ti solo soy una fumadora obsesiva, que no sé hacer nada más. Pero recuerdo que antes sabía besar, y parece ser que muy bien, ya que me lo recordabas siempre. Así que déjame continuar mi camino, yo haré lo mismo. Tal vez nuestras vidas acaben de forma diferente o igual, pero no serán vidas unidas. Recuerdame como te guste, como la chica que sabía besar o la adicta al humo. Yo lo haré como el que me cambio la vida. Para mal.

***
¡Hola a todos! Hace mucho que escribí esta entrada, estaba esperando a publicarla y ¡llegó el momento! Sé que no es gran cosa y ni yo sé porque meto el amor aquí, pero bueh. Aún así espero que os haya gustado :3 Os dejo los links de las entradas de Emoti y Blue princess ¡Disfrutad!

lunes, 16 de septiembre de 2013

TAG: Sentimientos y canciones

¡Hola!
Bueno, pues yo soy Topi y voy a hacer mi parte en este TAG que inventó Emoti. Y perdón si alguien lo ha hecho ya en algún blog, que nos pida créditos nos lo diga. Es broma, le daremos créditos. Pero a quién mienta, que le corten la cabeza. *Topi es la Reina de Corazones de Alice in Wonderland, ah*
Alegría


La canción del velero/Quiero montarme en tu velero- La Fiesta. Esta canción me encanta porque siempre la ponen en verano y para mí sin ella no hay verano. Es más vieja que yo qué sé qué, pero si a alguien no le gusta que me lo diga, porque me parece muy pegadiza y alegre, la típica canción del verano. Gracias Angelics por quitarme la canción de MIKA. Resulta que soy la mayor fan y me la quita con la excusa de que la quiero, la tendré que perdonar, hum<3.

Tristeza, nostalgia
La paz de tus ojos- La Oreja de Van Gogh. Os la pongo con letra porque de verdad que merece la pena. Pero, a la vez, es la canción que siempre evito si estoy contenta, porque me pone triste.  

La canción que no me saco de la cabeza
Soy lo que me das- Chenoa. Otra canción vieja. Y no puedo sacármela de la cabeza. Es que se me ha pegado desde... El miércoles pasado. Es muy pegadiza, de verdad. Tú le das calor al Sol, con tu piel morena...
La canción que gusta a mucha gente y a mí no
LaLaLa- Naughty Boy. Dios. Te la dedico, Chic-girl. Todo el mundo encantado con esta canción y yo que no la soporto. AGGGGG. QUE. NADIE. LA. ESCUCHE. PLS.
Una canción que antes me gustaba y ahora no
Forget you- Glee Cast version. No es que no me guste, es que antes me gustaba mucho más, la veía más pegadiza y ahora simplemente, me es indiferente, la verdad.

¡Y hasta aquí mi parte! Espero que os haya gustado, aunque sé que la música que escucho no es muy "guay" JAJAJAJA. Un beso de Topi<3.

¡Holips! Soy Emoti, este es un tag que se le ocurrió a mi cabecita pensante (que lo es mucho, por cierto xD). Y consiste en poner las canciones que más se adecuen (eso suena raro) a los siguientes apartados. ¡Disfrutad del Tag!

Alegría

Actualmente, una canción que me pone muy feliz es Pop! goes my heart, de Hugh Grant. Está basada en las canciones de los 80, y es el principio de la película Tú la letra y yo la música. Es que es escucharla y ponerme a cantar a grito pelado y a bailar, me encanta ^^ Y el videoclip me parece graciosísimo xD

Tristeza

Emoti: Pues esta canción me pone triste porque me recuerda mucho a la infancia, la echo de menos :( Y también porque, aparte, es una canción melancólica. También me recuerda a Topi (vale, eso no es triste). Es El gato que está triste y azul, de Roberto Carlos (¡ahí va, si pone triste en el título! No me había fijado).

Canción que no puedes dejar de cantar

Emoti: ¿Vale Pop! goes my heart otra vez? xD Vale, pues una que ahora me gusta mucho es Things that stop you dreaming, de Passenger. La letra es muy bonita (todo desde mi punto de vista, obviusly), y la melodía es... *-* Me encanta Passenger, y esta es sin duda mi favorita de las que tiene.

Canción que guste a todo el mundo menos a ti

Emoti: Lo tengo clarísimo: Blurred Lines, de Robin Thicke. Vaaaale, lo admito, la he cantado unas cuantas veces, pero la encuentro un poco machista y ya de por sí no me gusta. El ritmo, la letra... Buah. Sencillamente no me gusta.

Canción que antes te gustaba y ahora no

Emoti: Lady, de DJ Mendez & DJ Rotce, o algo así xD La historia de la canción es que me flipé tanto (cuando aún me gustaban las de electro latino y todo ese rollo, ahora paso un poco de ellas), que al final, cansa. Siempre pasa lo mismo. Y bueno, la vuelvo a escuchar ahora y es como: ¡¡¿Qué demonios le pasó a mi cabecita?!!.

Soy Chic-girl, y este es un TAG (creemos que) nuevo. Si lo ha hecho alguien, que nos avisen plz. Trata de poner a cada sentimiento una canción (bueno, hay dos sentimientos y tres "situaciones" xD). Este TAG puede hacerlo quien le de la gana (créditos, por favor). Y... ¡Empezamos!

Una canción que te produzca alegría

Things that stop you dreaming de Passenger. De hecho, la estoy escuchando ahora mismo. La verdad es que no sabía muy bien qué poner, pero esta me encanta. Es #Perfection.

Una canción que te produzca tristeza

 No digas nada de Cali y el Dandee. No me produce mucha tristeza, me parece triste y muy bonita, pero tampoco demasiado. Iba a poner otra pero intento poner "nuevas", sin repetirme.

Una canción que no se te vaya de la cabeza

La la la de Naughty Boy feat. Sam Smith Estoy F-L-I-P-A-D-Í-S-I-M-A con esta canción, que le pregunten a cualquier. Es que me encanta asadasdasdasadad *-*

Una canción que le guste a todo el mundo menos a ti

 Te pintaron pajaritos en el aire de Yandar y Yostin. He tenido que mirar como se llamaban los tipos xD De verdad, odio la canción, el videoclip... Todo. Bueno, la letra no está del todo mal tiene su metáfora, pero que alguien escriba una cancion pa´ fastidiar a alguien... Bah, no sé, no me gusta y punto.

Una canción que te gustaba pero ya no

 The other side, de Jason Derulo. Lo tenía muy claro, antes me gustaba... Mee, normalito. Pero se hizo tan famosa, no paraba de salir blablabla y se me colpasó. La tengo super atragantada.

Hola a todos. Soy Angelics. Como podéis ver cada vez vamos haciendo cosas nuevas y distintas.

Alegría

Live your life, Mika https://www.youtube.com/watch?v=uHbc7uGNCXA Cuando escucho esta canción siempre subo el volumen. Es divertida, con ritmo.

Tristeza, nostalgia

Quién, Pablo Alborán. https://www.youtube.com/watch?v=lvfyf7R8NVg Adoro a Pablo, pero esta canción me pone melancólica.

Canción que no paro de cantar

Best song ever, One Direction. https://www.youtube.com/watch?v=o_v9MY_FMcw Es de lo más pegadiza. No soy directioner, pero tiene ritmo y se entiende bien, al estilo de One Direction.

Canción que le gusta a todo el mundo menos a mí

El tiburón, Henry Mendez. https://www.youtube.com/watch?v=A_olVElDSW Me parece tonta de remate, es reggaeton y no me gusta. En mi opinión no tiene sentido.

 Canción que antes me gustaba y ya no

We can't stop, Miley Cyrus .https://www.youtube.com/watch?v=LrUvu1mlWco Antes me gustaba, pero me empezó a parecer cansina.

Ahora, de parte de todas, gracias una y otra vez por los 150 seguidores, os queremos mucho.

 






sábado, 14 de septiembre de 2013

Crónicas de una fumadora #2

¿El aire tiene color? No, o eso creo. Es trasparente. Casi no lo podía sentir, ni tocar. Los pequeños rayos que entraban por el vendaval se reflejaban sobre sus débiles manos. Todo eran sombras y luces. De lo borroso se pasaba a lo nítido. Solo había que parar a fijarse. Eso era lo que le había faltado durante tanto tiempo. Ahora la veías sentada, casi sin hacer ruido. Parpadeaba, pero casi ya no tenía fuerzas para hacerlo. Con su jersey de lana, su favorito. El que le regaló su abuela al cumplir los 8 años. Del que nunca se separaba. Tenía los ojos mojados, el rimel se le había corrido y una mancha oscura recorría sus pómulos.Se había pasado toda la noche con lágrimas y en la habitación se sentía el olor fuerte de algo más. Sin duda, había estado fumando, como de costumbre. Ya era fácil pensar que las cosas no tenían remedio. El tiempo pasaba, ya había perdido la cuenta de los meses en los que sus noches eran un desperdicio. No servía de nada apagar y volver a encender cigarros, sin embargo, no podía evitarlo. Se había convertido en una obsesión, parecía no poder vivir sin ello. El humo gris que invadía el recinto, las cenizas tiradas por el suelo. ¿Qué tenía todo aquello? Nada. Eso era lo raro. Porque nada se arregla desperdiciando tu vida. Al igual que una vela no se enciende si no llevas un mechero. Pero ya no servía de nada intentarlo, ya había perdido todo por lo que merecía la pena luchar. Ya no se agarraba a nada. No podía revivir los momentos por los que había pasado. ¿Hacía cuanto que no escuchaba su risa? Tal vez habían pasado meses. Ya nada ni nadie se acercaba a contemplarla a su ventana. Pero no se podía tener todo. Tan solo el interés por saber cómo les iría a sus antiguos compañeros. Esperaba que la vida les vaya mejor que a ella, o tal vez lo contrario. Solo sabe que nada cambiara, nada será como antes. Da una calada a su cigarro, tose un par de veces y lo apaga en el cenicero de cristal. En seguida recurre a otro antes de que los recuerdos le atormenten más. Lo mira atentamente, no parecer ser nocivo, pero lo es. Escucha el sonido del silencio. Y de un golpe, se levanta. Intenta aguantar de pie y con asco, lanza todos los cigarros contra la chimenea, allí se quedarán. Sintiendo asco hacia ellos mismos como ella tantas veces ha sentido. Porque ahora se ha deshecho de lo que le atormentaba. Y ya no sabe qué más hacer, porque sabe que ya ha perdido las esperanzas de que la vida le ayude, pero al menos, está intentando recuperar su vida. Los principios empiezan cuando los finales se olvidan. Por eso, no vale volver a recordar. 


miércoles, 11 de septiembre de 2013

La librería y el cartel de Cazadores de sombras

¡Hola holaa! Sé que no os tengo (tenemos) acostumbrados a que escribamos entradas sobre nuestra vida, historias trascendentales o pensamientos tontos como los miles que se me están pasando por la cabeza ahora mismo xD Pero me apetecía escribir algo, y como la inspiración ha decidido irse de mi cabecita de vacaciones ahora que se acaban (la muy jodida), pues escribo sobre lo que ha pasado estos poquitos días (lo poco de lo que haya importancia).

Estos días he quedado con Chic-girl y Topi por las tardes, ya que vivimos cerquita, y Chic-girl estaba deseosa de ir a una tienda de libros de segunda mano. Así que buscó en Internet y encontró una que estaba cerca de donde habíamos quedado, así que fuimos. Nos perdimos por las calles (bueno, yo me perdí, es que mi sentido de la orientación es pésimo. Se suponía que había pasado miles de veces por allí, y yo ni me acordaba -.-'), y, ¡la encontramos /la encontraron! Nos metimos dentro (era muy, muy, muy pequeñita pero a mí el ambiente me encantaba, no sé). Era todo libros antiguos, ensayos de nosequé según Topi. Yo ahí, admirando los lomos (porque antes los libros no tenían portada con ilustración), en la parte en la que no había nadie, porque éramos las únicas jóvenes (¡que vergüenza!). Y de pronto las dos pavas empezaron a decir gesticulando con los labios "¡vámonos!", creo que les daba más vergüenza que a mí xD Así que salimos y nos fuimos a las librerías del centro y me compré Los días que nos separan, de Laia Soler, y Chic-girl se compró Por trece razones, de Jay Asher. Y todos happys :D
La verdad es que la experiencia me gustó mucho, me gustaría ir a otra :)

Y bueno, que me apetecía escribir algo y esta era la experiencia más próxima más digna de contar xD También nos sacamos fotos delante de un cartel de Cazadores de sombras, pero mejor no digo como posamos jajaja Por las nefilims y tal (que a ver, yo no tengo nada en contra del libro, pero lo que dice Chic-girl va a misa, y si dijo que no le gustó, es que no me va a gustar). Pero veré la peli :D

Y esto ha sido todo, ¡besos!



lunes, 9 de septiembre de 2013

Lo grande que era todo para una enana como ella

Noche oscura, un aliento gélido en la nuca. Suenan los violines, tristes, casi sin pasión. Emiten sonidos que la luna nunca podría haber soportado. Pero sí. Aquella noche la luna escuchó sin parar aquel semejante espectáculo. Con amargura de la noche de invierno, escondió entre sus montañas de arena lo que sentía.
Y entonces, la niña rubia con trenzas, la que llevaba a su espalda su peluche, su muñeco. Caminaba por todos los lados cantando, como siempre hacía, las canciones de su mamá. Porque eran suyas, ¿no? La madre se sentaba con las piernas cruzadas sobre el sofá, bebía un poco de té, acurrucaba a su hija junto a ella y comenzaba a cantarle. Podía parar miles de veces a descansar, sin embargo, no se cansaba nunca. Su sonrisa casi parecía estar pegada para siempre sobre su boca, pues no desaparecía. Los ojos brillantes casi eran del color de la miel pero si te fijabas más atentamente, nunca llegaban a serlo. Letras con sabor a lágrimas, canciones con un significado directo, dolor en cada palabra. Buscaba un escape a otro mundo, pero no lo encontré pues solo hay un mundo y es este. Aquella madre perdió el sentido de la vida, sin rumbo, guardando bajo llave lo que sentía. Minutos de amargura, de silencio, aprendiendo que también se llora de alegría. Se llora. El color de las paredes se ennegrecía con el tiempo, las horas pasaban y la música no cesaba. La niña pronunciaba poco a poco cada palabra aprendiendo correctamente, como su madre le había enseñado. Sintiéndose débil entre la espesura del bosque, corriendo libre mientras las ramas se pinchan en sus piernas y le rozan. Las heridas pronto empiezan a sangrar. Como siempre, nunca hay nadie que le cure. Ella misma. Sola. Qué triste. El viento zarandea las hojas de los árboles como si bailaran al son de la música. Del silencio del bosque. Pasa un coche por la carretera, o tal vez eran dos. Sí, efectivamente, se había equivocado, no eran dos. El tercero de ellos circulaba unos metros por detrás que los demás, no hacía ruido, era casi invisible. Invisible para una niña de su edad. Corriendo, el conductor intentó frenar. Una punzada en su débil cuerpo y una pequeña lágrima, hasta que el conductor, aterrado, daba marcha atrás con el vehículo y huía de allí. Cobarde. Más que cobarde.
La luna ya no estará llena para siempre, los violines tampoco entonaran de nuevo una canción, aquella niña ya no escuchará a su madre de nuevo. En otro lugar de la ciudad, una adolescente llora porque acaban de dejarlo después de un mes de abrazos y risas. Mientras que, sin que nadie se de cuenta, otros acaban de empezar lo que les dará sentido a su vida durante unos años. Rutinas y más rutinas, hasta que un día, un cambio lo decide todo.




viernes, 6 de septiembre de 2013

Lo que ella era y ahora ya no es

Ella era alegre, lo prometo. Su cabello rubio iba recogido en una coleta. Como ahora. Pero también te puedo prometer que hasta el peinado era más alegre antes. El uniforme con el que la veía siempre también es el mismo con el que la veo ahora, y si nos fijamos objetivamente en lo físico, tal vez el único cambio que se precie sea el hecho de que ahora anda más encorvada por la edad. 
H | via Tumblr
Siempre que entraba al restaurante en el que ambos trabajamos, nos daba luz a todos los que habíamos estado limpiando antes de abrir. Los clientes la querían como a la que más, sobre todo los niños, que adoraban verla cada vez que venían, ya que nuestro restaurante nunca ha sido el mayor éxito de la ciudad, sino el típico pequeñito que no es muy rico o poderoso pero al que la gente suele volver, sobre todo en familia. Pero estaba hablando de ella. De lo que ella era y ahora ya no es. 
Sus pendientes siempre eran largos, de esos de los que cuelgan bastantes piezas de diferentes formas y colores parecidos, imposibles de diferenciar para un hombre según la fama que tenemos. Y lo cierto es que es verdad. Por mucho que en los ratos muertos se esforzase divertida en explicarme cuál era el azul turquesa y cuál el azul celeste, yo no me acordaba para el día siguiente. No, no es que se quitara los pendientes a cada momento que no estábamos ocupados, es que también llevaba pulseras, collares, de todo. Era la más joven de todas, pero a la vez era mayor, lo suficiente para estar casada con un hombre al que sigo sin conocer a fondo. Sólo de vista, cuando viene a buscarla en su estupenda moto negra. Me pregunto si él sabrá que ha cambiado. Y al momento me llamo estúpido, pues aunque nunca me haya gustado ese hombre, lo sabe mejor que yo, ya que él habrá cambiado también. Y me lamento al pensar que él también echará de menos lo cariñosa que era, los abrazos y besos que daba a todos. Lo despistada que era y lo mucho que se preocupaba por los suyos a la vez. 
Pero hay cosas que, por mucho que te preocupes, no puedes impedir. Una mañana llegó y yo sonreí, como siempre, como un tonto, pero al segundo supe que algo no iba bien. Ella parecía ausente, en otro mundo. Dio dos pasos hacia nosotros y se derrumbó en el centro del restaurante. Sus llantos ahogados eran de las cosas más horribles que he oído en la vida. Y es que, la pérdida de una hija nunca regala sonrisas, aunque la madre no tenga nada que ver y siempre fuese la que las regalaba. 
Todos la acompañamos en el sentimiento y en su vida, que tenía que retomar. El problema es que ahora, cinco años más tarde, yo sigo preguntándome si de verdad la ha retomado. Porque sigue respirando, pero ya no sonríe al venir cada mañana. Ya apenas se arregla con accesorios, ya ha dejado de ser la número uno para los nuevos clientes que no saben su historia, ya no puede mirar dos segundos a un niño o una niña sin que todo pase por sus ojos. A la reina de la alegría y la calma, la ves ahora casi corriendo por el restaurante, como deseando que pasen antes los días si actúa así. Y los abrazos o dos besos que me da antes de irse, ya no son efusivos y alegres, sino tristes, porque quién sino ella, va a saber que nunca sabes cuántos abrazos te quedan por dar a quien quieres. Y a mí me duele, porque yo también la quiero a ella. Siempre la he querido, aunque fuera la vela de mi vida y ahora haga tiempo que se ha apagado.
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Hola. Desde el cumple del blog he estado muy desconectada de Blogger, no sé si se habrá notado. Y agradecéroslo a todas las que felicitasteis al blog, de verdad que significó mucho para mí. 
Mañana me dedicaré a ponerme al día con todas vuestras entradas, ya que tampoco he comentado, pero pienso leerlas todas, o todas las que pueda y dejaros un comentario. 
Esta entrada la pensé hace un tiempo, pero se me había olvidado, y hoy he intentado escribir otras entradas, pero nada me salía bien (he escrito como cuatro antes que esta). 
Dejando a un lado mi aburrida vida, quería escribir esto a Cece, a Julia, a Alba y a todas esas personas a las que tengo que contestar correos o cualquier cosa. Sobre todo a Cece, porque he quedado fatal con ella y la verdad es que lo siento mucho, he estado desconectada de todo esto, quería "implicarme un poco más en mi vida" (?) Bueno, no sé explicarlo. El caso es que ahora escribiré más, ya que yo en verano, al contrario que la gente normal, leo y escribo menos, cuando tengo tiempo soy una vaga, ya. 
Ahora os quiero hablar de algo MUY IMPORTANTE. Y sé que la entrada me está quedando larga, pero si llegados a este punto sigues leyendo, qué mas da ya. 
¿Conocéis a Marina Redondo? Ha escrito un libro. Lo escribió hace un año, más bien. Y lo autopublicó en Amazon. Y ahora, ya que es su aniversario de publicación, está gratis. Así que si alguna vez te has quejado de lo caros que son los libros o aunque no, ya lo estás leyendo. Que es gratis, personita. Yo ya me lo leí hace tiempo, por enero, y aquí está mi reseña (no soy una excelente escritora de reseñas pero bueno): Leer reseña Dana. 
Pues eso, que os metáis en el blog de Marina y sigáis sus instrucciones para haceros con su novela y felicitadla, ¿o qué? A ver cuántos de vosotros habéis escrito un libro. 
Y ahora, por fin, mi entrada ha acabado. Os quiero a todos. Suerte con todos tus proyectos, Marina. Y gracias por ayudarme con el correo hace un tiempo ^^.


jueves, 29 de agosto de 2013

Crónicas de una fumadora #1

Nada. Eso es lo que me pasa. Que no me gusta reír porque tampoco sé llorar, y hacer alguna de las dos cosas descompensaría la balanza entre la felicidad y la tristeza. Y muchas lágrimas son malas, pero muchas risas también, porque es imposible sonreír si antes no te has lastimado. Una vez creí que no podría parar de reír. Tenía ocho años y, esos minutos en lo que me dolía la tripa de tantas carcajadas los echo de menos. Entonces era una ingenua, pero por aquel momento yo me creía bastante mayor y bastante alegre era yo. Oh, cómo nos cambia la vida. Al día siguiente, seguía en mis ocho años de inocencia, mis amigos no me llamaron para que jugara con ellos. Me sentí traicionada, apenas sabía nada de las tragedias que ocurren por todos lados como para no llorar por esa desgracia que me acababa de ocurrir. Y mis amigos no me llamaron ese día. Me llamaron un día después. Así que, nada. No me pasa nada.

Hace poco decidí que dejaría de fumarme todas esas mierdas y me fumaría un cigarro. Pero una no puede encender un cigarro sin mechero, igual que uno no puede gritar si es mudo o abrazar sin motivo. Mi problema es que quiero abrazar, pero no me molesto en encontrar el motivo. Estoy cansada de hacer las cosas pensando, es una estupidez. Y yo no me consideraría estúpida hasta que pasaran otros ocho años y dijera "cuando tenía dieciséis... que ingenua era", porque estoy segura de que es una especie de círculo vicioso en el que te sientes obligada a hablar mal de tu yo de hace unos años. Así que me he comprado un mechero con el que prender fuego a todo, incluido ese cigarro.

Y ahora ya no queda nada, salvo mi desinterés por todo y por nada. El maldito cigarro se ha caído de mi mano a la hierba húmeda y yo no me preocupo por recuperarlo, ni pisarlo, ni soltar el humo que está atrapado en mi garganta. Como mis palabras, nunca salen cuando quiero. Pero en este momento, he gritado. Y no he gritado ni de impotencia, ni de felicidad, ni de hastío ni nada parecido. Ha sido uno liberador. ¿Por qué liberador? Porque hasta ahora yo no era ni triste ni feliz, y he descubierto que lo que soy es una chica estresada.

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¡Hola a todos! Las vacaciones ya se van acabando, y con ellas mi vagancia, así que me he propuesto escribir más. 
Espero que os haya gustado la entrada, y si habéis visto el título tal vez os preguntéis, ¿por qué está numerada? Bueno, Chic-girl y yo hemos escrito una entrada inspirándonos en la foto de arriba, y hemos decidido publicarla en distintas entradas. No tienen nada que ver la una con la otra, ni tiene que ver con nosotras, es totalmente ficticia, no tiene nada de real. Sólo lo hemos hecho nosotras dos, pero si alguna del resto de escritoras se apunta, tal vez haya una tercera parte y así. La verdad es que la de Chic-girl está muy bien, os dejo con la intriga (que mala soy...).
¡Espero que hayáis disfrutado con este relato!
Besos,