domingo, 29 de septiembre de 2013

Los insomnios sin mariposas

"De algo se tiene que morir uno- dijo el romántico gato al enamorarse por séptima vez."

La gente cree que las personas tristes no sonríen nunca. La gente cree que no soy una persona triste. Pero como he dicho, soy una de ellas, una con sonrisas, pero como mi mente viaja mucho, demasiado, por recuerdos, canciones y frases que dijiste, sólo son pasajeras. No soy un ángel, pero no llego al otro extremo tampoco. Río cuando no debo, o bailo encima de mi cama con la música demasiado alta. Pero el destino, triste es al triste, y me he acabado cayendo. La chica que saltaba en su cama con canciones alegres, se cayó al suelo al son de baladas tristes. De algo se tiene que morir uno- dijo el romántico gato al enamorarse por séptima vez; es la frase. Pues yo soy igual. Porque si estoy bien te quiero y si estoy mal te amo. Te necesito como a la luz del Sol, que luce puntual estemos bien o mal. Dicen que las cosas vienen y van, a mí me han venido todas sin intención de regresar a su lejano hogar. Antes no era así, lo juro. Pero cada cual elige cómo hacerse daño. Yo temo a las cicatrices y por eso me hiero con amor hacia todos menos hacia mí. Mi plan de vida es hundirme, y no encuentro el contrato que firmé, no sé dónde hice un garabato con mi nombre, no sé dónde se puede anular este conflicto interno. De noche, sólo me limito a sobrevivir, ya no a dormir ni a vivir. Esperar sería una buena definición de lo que hago.
Waiting
 "Ya no duermo, ¿y qué?"- me repito. Pero yo por contestar, me contesto hasta a mí misma: "Sí que pasa algo, porque antes si no dormías era por dulce amor hacia otro, y ahora es por lenta tortura hacia ti." Y es que, hay lágrimas que pesan más que otras e insomnios con mariposas en el estómago más alegres que otros.

-Texto no basado en mí ni en la realidad.-


sábado, 28 de septiembre de 2013

Y cuando cae la lluvia, ya no calienta el sol.....

Y cuando cae la lluvia, ya no calienta el sol.....
 
Eran caballeros andantes sin su espada, eran princesas sin vestido. Jamás nadie lo hubiera pensado, el silencio del castillo se hacía raro a aquellas horas. Golpecitos daban a la puerta las gotitas de agua, no las dejarían pasar. A ninguna de ellas, la lluvia era demasiado traicionera para ser bienvenida. Los tonos grisáceos del cielo, como el algodón manchado de tinta. Porque la tinta recorre mis venas, al igual que la sangre. Manchando papeles sin color. Horas y horas sin reconocimiento alguno. Escondes entre los cajones tus historias, aquellas que nunca me dejabas leer ni en los días de lluvia. ¿Acaso podías esconderme algo? Era la rapidez del tiempo la que pasaba, mi juventud hacía tiempo que se había visto presa por palabras. No se olvidaban... Al igual que las insignificantes gotitas que quisieron pasar pero nunca lo hicieron. Quedaron presas en el exterior de palacio. Solas mientras el frío las helaba. Mejor hubiera sido alejarse de allí, con una taza de té caliente entre las manos y la bufanda de cada invierno. Huir con las manos tapándose la cara, sin querer dejar huella entre la nieve.
Aquellas gotitas no tenían nada con lo que abrigarse. Congeladas desaparecieron. Hasta que un día de un invierno lejano, aquel castillo silenció el roto de los cristales.
Tápate la cara con las manos y corre cuanto más puedas, llegarás más lejos de sonde siempre has llegado.
Imagination
 
 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Crónicas de una fumadora #3

No lo necesito. No lo necesito. Lo necesito. Necesito fumar. Sentir que mis penas huyen con el olor del humo. Suena ridículo decirlo, pero no puedo vivir sin el tabaco. El cigarro es una prolongación de mi cuerpo a estás alturas. Seguramente no pueda dejarlo ahora, aunque no hubiese nada que prefiriese en el mundo. Pero tampoco quiero dejarlo. 
No me digas que puedo ser feliz de otra manera o ahogar mis penas en helado en vez de en tabaco. Eso solo son cuentos para mí, cuentos que prometen cosas que no se pueden cumplir. Así que juega a ser escritor, que no me leeré tus historias. Las quemaré con mi mechero hasta reducirlas a cenizas, cenizas que no puedan contar más mentiras. La única manera de ser feliz es enviando las lágrimas al infierno, y yo he encontrado la manera. Infalible y cierta.
Lo necesito. Es mi droga, como tú tienes tus libros. Conseguimos aferrar un sueño imposible, yo envuelta en humo y tú en tinta. Y no me digas que no es lo mismo, porque ya no me creo nada de lo que digas. Aunque mi jersey favorito sea el que me regalaste y mirar las nubes me recuerda a ti, te he sustituido. Y viceversa. Nos refugiamos en nuestra adicción, nos refugiamos del exterior. O tal vez sea una excusa para no hacerte caso, para olvidarte de una vez. 
Te repetiré que puedes ser feliz de otra manera hasta que te canses, porque yo ya me he cansado de la de veces que me lo has dicho. Para ti solo soy una fumadora obsesiva, que no sé hacer nada más. Pero recuerdo que antes sabía besar, y parece ser que muy bien, ya que me lo recordabas siempre. Así que déjame continuar mi camino, yo haré lo mismo. Tal vez nuestras vidas acaben de forma diferente o igual, pero no serán vidas unidas. Recuerdame como te guste, como la chica que sabía besar o la adicta al humo. Yo lo haré como el que me cambio la vida. Para mal.

***
¡Hola a todos! Hace mucho que escribí esta entrada, estaba esperando a publicarla y ¡llegó el momento! Sé que no es gran cosa y ni yo sé porque meto el amor aquí, pero bueh. Aún así espero que os haya gustado :3 Os dejo los links de las entradas de Emoti y Blue princess ¡Disfrutad!

lunes, 16 de septiembre de 2013

TAG: Sentimientos y canciones

¡Hola!
Bueno, pues yo soy Topi y voy a hacer mi parte en este TAG que inventó Emoti. Y perdón si alguien lo ha hecho ya en algún blog, que nos pida créditos nos lo diga. Es broma, le daremos créditos. Pero a quién mienta, que le corten la cabeza. *Topi es la Reina de Corazones de Alice in Wonderland, ah*
Alegría


La canción del velero/Quiero montarme en tu velero- La Fiesta. Esta canción me encanta porque siempre la ponen en verano y para mí sin ella no hay verano. Es más vieja que yo qué sé qué, pero si a alguien no le gusta que me lo diga, porque me parece muy pegadiza y alegre, la típica canción del verano. Gracias Angelics por quitarme la canción de MIKA. Resulta que soy la mayor fan y me la quita con la excusa de que la quiero, la tendré que perdonar, hum<3.

Tristeza, nostalgia
La paz de tus ojos- La Oreja de Van Gogh. Os la pongo con letra porque de verdad que merece la pena. Pero, a la vez, es la canción que siempre evito si estoy contenta, porque me pone triste.  

La canción que no me saco de la cabeza
Soy lo que me das- Chenoa. Otra canción vieja. Y no puedo sacármela de la cabeza. Es que se me ha pegado desde... El miércoles pasado. Es muy pegadiza, de verdad. Tú le das calor al Sol, con tu piel morena...
La canción que gusta a mucha gente y a mí no
LaLaLa- Naughty Boy. Dios. Te la dedico, Chic-girl. Todo el mundo encantado con esta canción y yo que no la soporto. AGGGGG. QUE. NADIE. LA. ESCUCHE. PLS.
Una canción que antes me gustaba y ahora no
Forget you- Glee Cast version. No es que no me guste, es que antes me gustaba mucho más, la veía más pegadiza y ahora simplemente, me es indiferente, la verdad.

¡Y hasta aquí mi parte! Espero que os haya gustado, aunque sé que la música que escucho no es muy "guay" JAJAJAJA. Un beso de Topi<3.

¡Holips! Soy Emoti, este es un tag que se le ocurrió a mi cabecita pensante (que lo es mucho, por cierto xD). Y consiste en poner las canciones que más se adecuen (eso suena raro) a los siguientes apartados. ¡Disfrutad del Tag!

Alegría

Actualmente, una canción que me pone muy feliz es Pop! goes my heart, de Hugh Grant. Está basada en las canciones de los 80, y es el principio de la película Tú la letra y yo la música. Es que es escucharla y ponerme a cantar a grito pelado y a bailar, me encanta ^^ Y el videoclip me parece graciosísimo xD

Tristeza

Emoti: Pues esta canción me pone triste porque me recuerda mucho a la infancia, la echo de menos :( Y también porque, aparte, es una canción melancólica. También me recuerda a Topi (vale, eso no es triste). Es El gato que está triste y azul, de Roberto Carlos (¡ahí va, si pone triste en el título! No me había fijado).

Canción que no puedes dejar de cantar

Emoti: ¿Vale Pop! goes my heart otra vez? xD Vale, pues una que ahora me gusta mucho es Things that stop you dreaming, de Passenger. La letra es muy bonita (todo desde mi punto de vista, obviusly), y la melodía es... *-* Me encanta Passenger, y esta es sin duda mi favorita de las que tiene.

Canción que guste a todo el mundo menos a ti

Emoti: Lo tengo clarísimo: Blurred Lines, de Robin Thicke. Vaaaale, lo admito, la he cantado unas cuantas veces, pero la encuentro un poco machista y ya de por sí no me gusta. El ritmo, la letra... Buah. Sencillamente no me gusta.

Canción que antes te gustaba y ahora no

Emoti: Lady, de DJ Mendez & DJ Rotce, o algo así xD La historia de la canción es que me flipé tanto (cuando aún me gustaban las de electro latino y todo ese rollo, ahora paso un poco de ellas), que al final, cansa. Siempre pasa lo mismo. Y bueno, la vuelvo a escuchar ahora y es como: ¡¡¿Qué demonios le pasó a mi cabecita?!!.

Soy Chic-girl, y este es un TAG (creemos que) nuevo. Si lo ha hecho alguien, que nos avisen plz. Trata de poner a cada sentimiento una canción (bueno, hay dos sentimientos y tres "situaciones" xD). Este TAG puede hacerlo quien le de la gana (créditos, por favor). Y... ¡Empezamos!

Una canción que te produzca alegría

Things that stop you dreaming de Passenger. De hecho, la estoy escuchando ahora mismo. La verdad es que no sabía muy bien qué poner, pero esta me encanta. Es #Perfection.

Una canción que te produzca tristeza

 No digas nada de Cali y el Dandee. No me produce mucha tristeza, me parece triste y muy bonita, pero tampoco demasiado. Iba a poner otra pero intento poner "nuevas", sin repetirme.

Una canción que no se te vaya de la cabeza

La la la de Naughty Boy feat. Sam Smith Estoy F-L-I-P-A-D-Í-S-I-M-A con esta canción, que le pregunten a cualquier. Es que me encanta asadasdasdasadad *-*

Una canción que le guste a todo el mundo menos a ti

 Te pintaron pajaritos en el aire de Yandar y Yostin. He tenido que mirar como se llamaban los tipos xD De verdad, odio la canción, el videoclip... Todo. Bueno, la letra no está del todo mal tiene su metáfora, pero que alguien escriba una cancion pa´ fastidiar a alguien... Bah, no sé, no me gusta y punto.

Una canción que te gustaba pero ya no

 The other side, de Jason Derulo. Lo tenía muy claro, antes me gustaba... Mee, normalito. Pero se hizo tan famosa, no paraba de salir blablabla y se me colpasó. La tengo super atragantada.

Hola a todos. Soy Angelics. Como podéis ver cada vez vamos haciendo cosas nuevas y distintas.

Alegría

Live your life, Mika https://www.youtube.com/watch?v=uHbc7uGNCXA Cuando escucho esta canción siempre subo el volumen. Es divertida, con ritmo.

Tristeza, nostalgia

Quién, Pablo Alborán. https://www.youtube.com/watch?v=lvfyf7R8NVg Adoro a Pablo, pero esta canción me pone melancólica.

Canción que no paro de cantar

Best song ever, One Direction. https://www.youtube.com/watch?v=o_v9MY_FMcw Es de lo más pegadiza. No soy directioner, pero tiene ritmo y se entiende bien, al estilo de One Direction.

Canción que le gusta a todo el mundo menos a mí

El tiburón, Henry Mendez. https://www.youtube.com/watch?v=A_olVElDSW Me parece tonta de remate, es reggaeton y no me gusta. En mi opinión no tiene sentido.

 Canción que antes me gustaba y ya no

We can't stop, Miley Cyrus .https://www.youtube.com/watch?v=LrUvu1mlWco Antes me gustaba, pero me empezó a parecer cansina.

Ahora, de parte de todas, gracias una y otra vez por los 150 seguidores, os queremos mucho.

 






sábado, 14 de septiembre de 2013

Crónicas de una fumadora #2

¿El aire tiene color? No, o eso creo. Es trasparente. Casi no lo podía sentir, ni tocar. Los pequeños rayos que entraban por el vendaval se reflejaban sobre sus débiles manos. Todo eran sombras y luces. De lo borroso se pasaba a lo nítido. Solo había que parar a fijarse. Eso era lo que le había faltado durante tanto tiempo. Ahora la veías sentada, casi sin hacer ruido. Parpadeaba, pero casi ya no tenía fuerzas para hacerlo. Con su jersey de lana, su favorito. El que le regaló su abuela al cumplir los 8 años. Del que nunca se separaba. Tenía los ojos mojados, el rimel se le había corrido y una mancha oscura recorría sus pómulos.Se había pasado toda la noche con lágrimas y en la habitación se sentía el olor fuerte de algo más. Sin duda, había estado fumando, como de costumbre. Ya era fácil pensar que las cosas no tenían remedio. El tiempo pasaba, ya había perdido la cuenta de los meses en los que sus noches eran un desperdicio. No servía de nada apagar y volver a encender cigarros, sin embargo, no podía evitarlo. Se había convertido en una obsesión, parecía no poder vivir sin ello. El humo gris que invadía el recinto, las cenizas tiradas por el suelo. ¿Qué tenía todo aquello? Nada. Eso era lo raro. Porque nada se arregla desperdiciando tu vida. Al igual que una vela no se enciende si no llevas un mechero. Pero ya no servía de nada intentarlo, ya había perdido todo por lo que merecía la pena luchar. Ya no se agarraba a nada. No podía revivir los momentos por los que había pasado. ¿Hacía cuanto que no escuchaba su risa? Tal vez habían pasado meses. Ya nada ni nadie se acercaba a contemplarla a su ventana. Pero no se podía tener todo. Tan solo el interés por saber cómo les iría a sus antiguos compañeros. Esperaba que la vida les vaya mejor que a ella, o tal vez lo contrario. Solo sabe que nada cambiara, nada será como antes. Da una calada a su cigarro, tose un par de veces y lo apaga en el cenicero de cristal. En seguida recurre a otro antes de que los recuerdos le atormenten más. Lo mira atentamente, no parecer ser nocivo, pero lo es. Escucha el sonido del silencio. Y de un golpe, se levanta. Intenta aguantar de pie y con asco, lanza todos los cigarros contra la chimenea, allí se quedarán. Sintiendo asco hacia ellos mismos como ella tantas veces ha sentido. Porque ahora se ha deshecho de lo que le atormentaba. Y ya no sabe qué más hacer, porque sabe que ya ha perdido las esperanzas de que la vida le ayude, pero al menos, está intentando recuperar su vida. Los principios empiezan cuando los finales se olvidan. Por eso, no vale volver a recordar. 


miércoles, 11 de septiembre de 2013

La librería y el cartel de Cazadores de sombras

¡Hola holaa! Sé que no os tengo (tenemos) acostumbrados a que escribamos entradas sobre nuestra vida, historias trascendentales o pensamientos tontos como los miles que se me están pasando por la cabeza ahora mismo xD Pero me apetecía escribir algo, y como la inspiración ha decidido irse de mi cabecita de vacaciones ahora que se acaban (la muy jodida), pues escribo sobre lo que ha pasado estos poquitos días (lo poco de lo que haya importancia).

Estos días he quedado con Chic-girl y Topi por las tardes, ya que vivimos cerquita, y Chic-girl estaba deseosa de ir a una tienda de libros de segunda mano. Así que buscó en Internet y encontró una que estaba cerca de donde habíamos quedado, así que fuimos. Nos perdimos por las calles (bueno, yo me perdí, es que mi sentido de la orientación es pésimo. Se suponía que había pasado miles de veces por allí, y yo ni me acordaba -.-'), y, ¡la encontramos /la encontraron! Nos metimos dentro (era muy, muy, muy pequeñita pero a mí el ambiente me encantaba, no sé). Era todo libros antiguos, ensayos de nosequé según Topi. Yo ahí, admirando los lomos (porque antes los libros no tenían portada con ilustración), en la parte en la que no había nadie, porque éramos las únicas jóvenes (¡que vergüenza!). Y de pronto las dos pavas empezaron a decir gesticulando con los labios "¡vámonos!", creo que les daba más vergüenza que a mí xD Así que salimos y nos fuimos a las librerías del centro y me compré Los días que nos separan, de Laia Soler, y Chic-girl se compró Por trece razones, de Jay Asher. Y todos happys :D
La verdad es que la experiencia me gustó mucho, me gustaría ir a otra :)

Y bueno, que me apetecía escribir algo y esta era la experiencia más próxima más digna de contar xD También nos sacamos fotos delante de un cartel de Cazadores de sombras, pero mejor no digo como posamos jajaja Por las nefilims y tal (que a ver, yo no tengo nada en contra del libro, pero lo que dice Chic-girl va a misa, y si dijo que no le gustó, es que no me va a gustar). Pero veré la peli :D

Y esto ha sido todo, ¡besos!



lunes, 9 de septiembre de 2013

Lo grande que era todo para una enana como ella

Noche oscura, un aliento gélido en la nuca. Suenan los violines, tristes, casi sin pasión. Emiten sonidos que la luna nunca podría haber soportado. Pero sí. Aquella noche la luna escuchó sin parar aquel semejante espectáculo. Con amargura de la noche de invierno, escondió entre sus montañas de arena lo que sentía.
Y entonces, la niña rubia con trenzas, la que llevaba a su espalda su peluche, su muñeco. Caminaba por todos los lados cantando, como siempre hacía, las canciones de su mamá. Porque eran suyas, ¿no? La madre se sentaba con las piernas cruzadas sobre el sofá, bebía un poco de té, acurrucaba a su hija junto a ella y comenzaba a cantarle. Podía parar miles de veces a descansar, sin embargo, no se cansaba nunca. Su sonrisa casi parecía estar pegada para siempre sobre su boca, pues no desaparecía. Los ojos brillantes casi eran del color de la miel pero si te fijabas más atentamente, nunca llegaban a serlo. Letras con sabor a lágrimas, canciones con un significado directo, dolor en cada palabra. Buscaba un escape a otro mundo, pero no lo encontré pues solo hay un mundo y es este. Aquella madre perdió el sentido de la vida, sin rumbo, guardando bajo llave lo que sentía. Minutos de amargura, de silencio, aprendiendo que también se llora de alegría. Se llora. El color de las paredes se ennegrecía con el tiempo, las horas pasaban y la música no cesaba. La niña pronunciaba poco a poco cada palabra aprendiendo correctamente, como su madre le había enseñado. Sintiéndose débil entre la espesura del bosque, corriendo libre mientras las ramas se pinchan en sus piernas y le rozan. Las heridas pronto empiezan a sangrar. Como siempre, nunca hay nadie que le cure. Ella misma. Sola. Qué triste. El viento zarandea las hojas de los árboles como si bailaran al son de la música. Del silencio del bosque. Pasa un coche por la carretera, o tal vez eran dos. Sí, efectivamente, se había equivocado, no eran dos. El tercero de ellos circulaba unos metros por detrás que los demás, no hacía ruido, era casi invisible. Invisible para una niña de su edad. Corriendo, el conductor intentó frenar. Una punzada en su débil cuerpo y una pequeña lágrima, hasta que el conductor, aterrado, daba marcha atrás con el vehículo y huía de allí. Cobarde. Más que cobarde.
La luna ya no estará llena para siempre, los violines tampoco entonaran de nuevo una canción, aquella niña ya no escuchará a su madre de nuevo. En otro lugar de la ciudad, una adolescente llora porque acaban de dejarlo después de un mes de abrazos y risas. Mientras que, sin que nadie se de cuenta, otros acaban de empezar lo que les dará sentido a su vida durante unos años. Rutinas y más rutinas, hasta que un día, un cambio lo decide todo.




viernes, 6 de septiembre de 2013

Lo que ella era y ahora ya no es

Ella era alegre, lo prometo. Su cabello rubio iba recogido en una coleta. Como ahora. Pero también te puedo prometer que hasta el peinado era más alegre antes. El uniforme con el que la veía siempre también es el mismo con el que la veo ahora, y si nos fijamos objetivamente en lo físico, tal vez el único cambio que se precie sea el hecho de que ahora anda más encorvada por la edad. 
H | via Tumblr
Siempre que entraba al restaurante en el que ambos trabajamos, nos daba luz a todos los que habíamos estado limpiando antes de abrir. Los clientes la querían como a la que más, sobre todo los niños, que adoraban verla cada vez que venían, ya que nuestro restaurante nunca ha sido el mayor éxito de la ciudad, sino el típico pequeñito que no es muy rico o poderoso pero al que la gente suele volver, sobre todo en familia. Pero estaba hablando de ella. De lo que ella era y ahora ya no es. 
Sus pendientes siempre eran largos, de esos de los que cuelgan bastantes piezas de diferentes formas y colores parecidos, imposibles de diferenciar para un hombre según la fama que tenemos. Y lo cierto es que es verdad. Por mucho que en los ratos muertos se esforzase divertida en explicarme cuál era el azul turquesa y cuál el azul celeste, yo no me acordaba para el día siguiente. No, no es que se quitara los pendientes a cada momento que no estábamos ocupados, es que también llevaba pulseras, collares, de todo. Era la más joven de todas, pero a la vez era mayor, lo suficiente para estar casada con un hombre al que sigo sin conocer a fondo. Sólo de vista, cuando viene a buscarla en su estupenda moto negra. Me pregunto si él sabrá que ha cambiado. Y al momento me llamo estúpido, pues aunque nunca me haya gustado ese hombre, lo sabe mejor que yo, ya que él habrá cambiado también. Y me lamento al pensar que él también echará de menos lo cariñosa que era, los abrazos y besos que daba a todos. Lo despistada que era y lo mucho que se preocupaba por los suyos a la vez. 
Pero hay cosas que, por mucho que te preocupes, no puedes impedir. Una mañana llegó y yo sonreí, como siempre, como un tonto, pero al segundo supe que algo no iba bien. Ella parecía ausente, en otro mundo. Dio dos pasos hacia nosotros y se derrumbó en el centro del restaurante. Sus llantos ahogados eran de las cosas más horribles que he oído en la vida. Y es que, la pérdida de una hija nunca regala sonrisas, aunque la madre no tenga nada que ver y siempre fuese la que las regalaba. 
Todos la acompañamos en el sentimiento y en su vida, que tenía que retomar. El problema es que ahora, cinco años más tarde, yo sigo preguntándome si de verdad la ha retomado. Porque sigue respirando, pero ya no sonríe al venir cada mañana. Ya apenas se arregla con accesorios, ya ha dejado de ser la número uno para los nuevos clientes que no saben su historia, ya no puede mirar dos segundos a un niño o una niña sin que todo pase por sus ojos. A la reina de la alegría y la calma, la ves ahora casi corriendo por el restaurante, como deseando que pasen antes los días si actúa así. Y los abrazos o dos besos que me da antes de irse, ya no son efusivos y alegres, sino tristes, porque quién sino ella, va a saber que nunca sabes cuántos abrazos te quedan por dar a quien quieres. Y a mí me duele, porque yo también la quiero a ella. Siempre la he querido, aunque fuera la vela de mi vida y ahora haga tiempo que se ha apagado.
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Hola. Desde el cumple del blog he estado muy desconectada de Blogger, no sé si se habrá notado. Y agradecéroslo a todas las que felicitasteis al blog, de verdad que significó mucho para mí. 
Mañana me dedicaré a ponerme al día con todas vuestras entradas, ya que tampoco he comentado, pero pienso leerlas todas, o todas las que pueda y dejaros un comentario. 
Esta entrada la pensé hace un tiempo, pero se me había olvidado, y hoy he intentado escribir otras entradas, pero nada me salía bien (he escrito como cuatro antes que esta). 
Dejando a un lado mi aburrida vida, quería escribir esto a Cece, a Julia, a Alba y a todas esas personas a las que tengo que contestar correos o cualquier cosa. Sobre todo a Cece, porque he quedado fatal con ella y la verdad es que lo siento mucho, he estado desconectada de todo esto, quería "implicarme un poco más en mi vida" (?) Bueno, no sé explicarlo. El caso es que ahora escribiré más, ya que yo en verano, al contrario que la gente normal, leo y escribo menos, cuando tengo tiempo soy una vaga, ya. 
Ahora os quiero hablar de algo MUY IMPORTANTE. Y sé que la entrada me está quedando larga, pero si llegados a este punto sigues leyendo, qué mas da ya. 
¿Conocéis a Marina Redondo? Ha escrito un libro. Lo escribió hace un año, más bien. Y lo autopublicó en Amazon. Y ahora, ya que es su aniversario de publicación, está gratis. Así que si alguna vez te has quejado de lo caros que son los libros o aunque no, ya lo estás leyendo. Que es gratis, personita. Yo ya me lo leí hace tiempo, por enero, y aquí está mi reseña (no soy una excelente escritora de reseñas pero bueno): Leer reseña Dana. 
Pues eso, que os metáis en el blog de Marina y sigáis sus instrucciones para haceros con su novela y felicitadla, ¿o qué? A ver cuántos de vosotros habéis escrito un libro. 
Y ahora, por fin, mi entrada ha acabado. Os quiero a todos. Suerte con todos tus proyectos, Marina. Y gracias por ayudarme con el correo hace un tiempo ^^.