viernes, 31 de mayo de 2013

Sentir la necesidad de pasar de todo

 
- Mira esa, qué friki.
- Vamos a por el palo, que no se mueve ni habla con nadie.
- Qué gafas más feas.
- Ella no habrá sido, es muy buenecita.
- Habrá pasado toda la fiesta de pijamas leyendo.
 
LargeEllos no saben nada de mí. Hasta las personas que creen conocerme se equivocan. A veces es difícil abrirse, ¿sabes? La gente confunde. Confunde aparentar con ser, comprendido con vivido, amiga con chica con la que vas sin sentirte tan unida a ella en realidad.
A menudo pienso que la gente no sabe mucho de mí, y sé que es culpa mía, apenas cuento todo lo que se pasa por mi cabeza. Entonces todo sería diferente, raro, extraño.
El silencio es bonito, la soledad también lo es. No voy a decir que querer no sea bonito, que no tenga amigas que traten de acompañarme moralmente y crean conseguirlo. Pero...
 
 
Si pudiera empezar de nuevo, ¿empezaría?

The End | via FacebookSí, tal vez. Desde luego, si no lo hiciera no sería por otra cosa que por cobardía. Inunda mi cuerpo. Escondo las manos en mi jersey. Apenas hablo. Me muestro ausente. Ya no tienen por qué ser los efectos de un mal día. Es la rutina. La misma rutina de la que quiero y no puedo salir. Ese círculo vicioso que más de una persona en el mundo, sobre todo a esta edad ha querido romper pero no lo ha logrado. A esta edad...
 
 
 
 
¿Cómo de mayor soy realmente?
 
En realidad, pienso mucho. Pienso mucho y no digo nada, pero pensar pienso. Soy una cría, soy pequeña. ¿Son mis ideas, mis teorías, mis propósitos, mis experiencias, mis lágrimas lo que me hace mayor, o solo lo creo? Tal vez sea solo una ilusión. En el espejo veo reflejada a una chica a la que no conozco.
 
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Dejadme descansar un rato
 
Esto no quiere decir que no os quiera, que no os aprecie. Quiere decir que quiero sentarme en mi cama, mirar las densas nubes desde mi ventana y perderme en el sonido del viento. Porque en ese momento no hay nadie allí. Nadie que me pueda criticar, nadie que me pueda hacer llorar, nadie que no me entienda ni de lejos.
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No confiar en nadie. Borrar los recuerdos. Olvidar el mundo. Sentir la necesidad de pasar de todo.
 



miércoles, 29 de mayo de 2013

¿Sonrisa?

Nunca nadie me ha pedido que sonría cuando estoy triste. La excusa que me pongo a mí misma es que llevo la sonrisa pegada a la cara como si nadie me la pudiera quitar, sólo yo. No es así. Pero detrás de ella se esconde una mueca de tristeza que poca gente consigue apreciar, o nadie. Solo siento que nadie se preocupa por mí (familia no incluida), mientras yo me preocupo por todos y por nada. Que no exprese abiertamente mis sentimientos no significa que no los tenga. Ni que puedan ser dañados fácilmente. Mis párpados son fuertes, se han aguantado miles de lágrimas que deseaban salir, y cuándo podían, ya se habían marchado, aunque la tristeza siguiera ahí. ¿Y qué voy a hacer yo? Nada. Me preocupo por los demás, sí. ¿Y por mí? No puedo ir pidiendo felicidad por ahí, ni confianza, ni abrazos. Solo aguantarme con lo que me toca. Hacer como que no existo y esperar a que caiga la noche, en la que los sueños procuran no aparecer por culpa de las dudas. Ya, y entonces... ¿Dónde demonios está mi sonrisa?

domingo, 26 de mayo de 2013

Como el oxígeno

La habitación estaba en calma. Por la ventana asomaban unos tímidos rayos de sol. Yo estaba sentada en el sofá, tratando de hacer los deberes. Sin éxito. Demasiado silencio. Yo ya estaba acostumbrada a deberear (como yo lo llamo para acortar) al son de mis artistas musicales favoritos (Melendi, Pablo Alborán, Imagine Dragons, Merche, Taylor Swift y, desde hace poco, Malú). Para mí, escuchar música mientras estudiaba era una rutina. Eso de "la belleza del silencio" no iba conmigo. Ni siquiera creía en que existiera. Es como eso que dicen de "Si la perfección no existe ¿por qué existe la palabra perfección?". Pues lo mismo con el silencio. No existe. O tal vez sí, pero nadie lo ha podido comprobar. La misma respiración o simplemente los latidos del corazón ya rompen el supuesto silencio. Y allí, en la inmensidad del salón, solo se escuchaban mis movimientos. No quería despertar a nadie, pero necesitaba la música. ¡Justo se me tenía que acabar la batería del móvil! En ese momento, algo tan cotidiano y simple como la música se convirtió en imprescindible. Porque la música es vida, se instala en tu corazón y es tan necesaria como el oxígeno. La música lo es todo y te acompaña siempre.

Soledad, has perdido

La desesperación invade nuestros corazones, no se oye más que el ruido de nuestros pequeños pensamientos que se han vuelto a derrumbar, nos tapamos los ojos con las manos, las lágrimas empiezan a recorrer nuestros pómulos, sentimos ese contacto con nuestros sentimientos. Nuestra habitación se convierte en nuestro mundo, en un mundo pequeñito pero con el que tenemos mucha relación y nos encanta su compañía. Su particular aroma, rodeado de objetos con significado, nos invaden los recuerdos, el silencio es lo que más nos gusta. Es el único lugar en el que no habrá malas compañías, pero a veces, el miedo y el silencio, nos lleva a la soledad. La habitación se vuelve en tu contra, te deja atrapada horas y horas, hasta que te absorbe por completo y te vuelves extraña para muchos, tú misma no te reconoces. Tu forma de ver las cosas cambia, la música ya no puede sacarte de tus trances, ni siquiera ella, con la que te desahogabas y hacías matar tus penas. El reloj marca el tiempo, el tiempo que te gustaría paralizar, pero no podemos. Tu vida sigue, encerrada en aquellas cuatro paredes que sin darte cuenta, te están matando. Están ahogándote en recuerdos pésimos y melancolías, los sueños se convierten en pesadillas de las que no vas a poder despertar, hay que levantarse, volver a ver la luz con la que amanecías cada día. Sentir que has ganado a tu propio hogar, que sientes que estabas acurrucada y tenías miedo a salir de allí, cuando muchos están esperando recibir una sonrisa, porque la vida esta más cerca de lo que se cree, porque hay miles de personas, momentos y sonrisas que te van a hacer feliz, porque la vida sigue y hay que saber notarlo.
Levántate, sonríe y no vuelvas a derrumbarte.
 
 

jueves, 23 de mayo de 2013

El mundo de Julia

Hola, este es un relato con el que he participado en un concurso y la verdad es que me ha apetecido ponerlo, no es de lo que más me gusta, pero las opiniones son bienvenidas.
Un beso y, en nombre de las cinco (Emoti, Chic-girl, Angelics, Blue Princess y yo), gracias a los 104 seguidores, que ya son.
-Topi

EL MUNDO DE JULIA

Julia abrió los ojos. Esa no era su cama, al igual que aquel no era su cuarto. Al mirar por la ventana comprendió que tampoco se trataba de su mundo.

Tras pasar unos minutos, quizá horas paralizada por el miedo, una niña pequeña y rubia vestida de rojo abrió la puerta. Con ésta abierta, Julia pudo comprobar que más allá de lo que había en su habitación, todo era gris. De distintas tonalidades, sí. Pero gris.
Passerotto | via Tumblr
 
Una lágrimas cargada de impotencia y absoluto pavor inundó la mejilla de la chica, y también su alma.

  • ¿Qué te pasa, tata?-preguntó la enana de rojo.
  • ¿Tata?-preguntó Julia perpleja.
  • Cla... Claro.-tartamudeó la pequeña que ahora también parecía asustada y extrañada.
  • ¡Pues claro que eres mi hermana, te gastaba una broma, princesa!-mintió Julia- ¿Vamos a dar un paseo por aquí?
  • ¡Bien! Vamos de paseo, pi, pi, pi...-la niña empezó a cantar la famosa canción- Pero nos tendremos que poner nuestros trajes grises. ¡Jo, no me gustan!

Julia abrió su armario y sacó un horrible chándal gris oscuro, como todo lo que había allí.

  • Ni a mí... Ni a mí.



Ese mundo parecía normal hasta que te fijabas en los pequeños detalles. Detrás de los comunes puestos de helados había gatos de colores fosforitos, nadie podía verse reflejado en el agua del estanque... Y las gominolas que compró Julia para compartir con su hermana sabían un poco (en realidad bastante) a cartón.

Cuando ya iban camino de su casa, si es que se podía llamar así, se encontraron un gato negro, uno normal, de esos que puedes ver en cualquier esquina del mundo de Julia. Entonces, el gato empezó a hablar como si tal cosa.

  • Seguidme.

Julia iba a rechistar justo cuando su hermana de ese mundo lo siguió corriendo.

Tras pasar por numerosas casas negras llegaron a una que, aunque también era negra, tenía una escalera para subir directamente al tejado. El gato subió de un salto y las dos chicas le siguieron.

Al llegar a la azotea, descubrieron que se veía la Tierra desde ahí. El planeta de Julia.



Julia despertó. Era su cama, su habitación, su casa. Recordaba retazos de un extraño sueño que había tenido años atrás, cuando era pequeña. Tras preguntarse un segundo el por qué del recuerdo, lo olvidó y se vistió para ir a la ONG en la que trabajaba.

Como siempre, cuando llegó al edificio, le dio un vuelco al corazón al ver tantas cosas horribles.

Y fue entonces cuando recordó claramente las palabras que un gato le dirigió de pequeña en su sueño:
- Pensarás que tu mundo es el peor de todos, que sus tragedias son inigualables, las peores. Pero todos los mundos, los imaginarios, los reales, los escritos, los narrados... Esconden problemas en todas las esquinas. Te ha tocado ese planeta, el azul. Solo puedes cambiarlo. Como poco, intentarlo.

∞ | via Facebook
FIN

 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Tonta de mí

Parece increíble que ahora ni nos hablemos. Pero no me importa. ¿Más amor? Del tuyo, no. No era ni amor, no lo podía rozar ni con la punta de los dedos. Me duele haberme enamorado, o creer que me había enamorado. Creerme todo lo que decías, ¡por favor!, insulsa de mí, me lo creo todo. Y no te echo la culpa, de hecho, nunca lo hago. La culpa siempre la tengo yo, no hay opción, ni siquiera duda. Al menos a pasado ya, ¿no? Ha pasado sin explicaciones, sin palabras, sin conversaciones cara a cara por cobardía. ¿A eso le llamas amor? Yo solía llamarlo, solo para poder sentirme un poquito mejor. Pero sabía que no lo era. Que mi corazón me latiera tan fuerte en el pecho era solo una ilusión, un engaño que me había impuesto la vida, y yo, cómo no, le seguí el juego. Jamás debí haberlo hecho, pero ya no podía dar vuelta atrás, yo ya estaba totalmente entregada a ti. Prometo no volver a hacerlo nunca más. No voy a volver a perder más días de mi vida preocupándome por si me miras o si no. ¡Estúpida niña! Yo que me creía princesa cuando rara vez me abrazabas. Abrazos poblados de engaño. Pero, ¿qué puedo hacer yo? Eres lo más cercano al amor que he sentido, por eso te sigo recordando al escuchar la palabra amor. Pero hace tiempo que te olvide, aunque tuve las serias dudas de si eso sería posible. Tonta de mí.

domingo, 19 de mayo de 2013

Am I, or are the others?

Ando detrás del grupo con las manos metidas en los bolsillos de mi sudadera. Empieza a llover y se podría decir que solo lo noto porque mis zapatillas empiezan a chapotear. No me he puesto bailarinas. Las adoro, pero cada vez que me las pongo llueve. No sé por qué digo esto, creo que tan solo es la afirmación de que soy gafe.
De pronto, me doy cuenta de que ando más por detrás de la barrera de lo habitual.
- Ey, ¿estás bien?
- Claro-respondo mientras doy un abrazo a mi amiga.
Luego lloraré si hace falta, pero no me gusta decirlo, aunque se me nota a kilómetros, o al menos eso dicen.
Entro en clase y me siento en mi silla. A veces oigo susurros, pero sé que no van por mí. Nunca van por mí. Bueno, si hago algo fuera de lo normal, aunque sea bueno para mí, sí que van por mí. Supongo que es porque la gente está acostumbrada a la chica callada que no da su opinión.
Pasan las horas de clase y solo me permito alguna sonrisa cuando termino alguna cuenta de Matemáticas, que por raro que suene es mi asignatura favorita, y me puedo permitir escribir una frase de mi serie favorita en "mi hoja de operaciones".
Horas más tarde, disfruto de un rato con mis amigas. Yo, con mi extraña manera de ver las cosas hasta soy capaz de empezarlo triste o enfurruñada, pero quiera o no, acabo riendo y saliendo mal en la mayoría de las mil fotos que nos hacemos.
Después de otro periodo de tiempo que, se me haga más corto o más largo, siempre es el mismo, se acaba el día. Vuelvo a casa en silencio y pensativa.
¿Qué ha tenido de diferente este día? En realidad, sé que nada.
Ahora lo acepto, pero sé que en medio de una de esas monotonías me hice mayor sin saberlo, y en otra de las mismas creceré. Más dudas que nunca diré en voz alta me asaltan. ¿Lograré mis objetivos? ¿Seré lo que quiero ser? Y sobre todo, en el sentido drástico de la frase, me pregunto:

sábado, 11 de mayo de 2013

Alivio Inmediato

Las voces en la oscuridad demasiado silenciadas se escuchaban en lo más lejos del monte, jamás había sentido un silencio tan interior, en la profundidad de su alma, en su iris multicolor, jamás había notado tanta tensión entre nuestros cuerpos. Nos fundimos en deseos e ilusiones, nuestros corazones palpitantes escuchaban el silencio del ambiente, pero nuestra mente funcionaba más rápido de lo normal. Nos acercamos, el uno junto a el otro, miraba su pelo alborotado a causa del viento, mi cabeza apoyada en su pecho con mi mente centrada en los pájaros que pasaban por allí. Nunca había estado en una situación así. Mis labios rozaron los suyos, sus miradas taponaron mis oídos, ya no podía escuchar nada más que su respiración, su manera de mirar al mundo. Pude notar su miedo reflejado en sus ojos. El miedo le impedía hacer todo lo que quisiera, se le apagaban las ideas, se le amontonaban los problemas. No había forma de sacarlos. Acerqué su cabeza junto a la mía, le aparté los cabellos de su oreja y acerqué mis labios que empezaron a formar palabras que traspasaban sus oídos como tremendos susurros. Le pedí que se tranquilizara, que desapareciera su nerviosismo, pero que sobre todo, disfrutara, que no todo sería fácil, pero tampoco se haría difícil
-Nuestra relación será un laberinto lleno de felicidad y de sorpresas inesperadas, será un cuento sin final, en el que nos defraudaremos miles de veces, pero el día que te vayas, lloraré, pero mis lágrimas serán las más sinceras que he podido liberar.
 

viernes, 10 de mayo de 2013

Alguien en este mundo

Todas nos alzamos cuando resbalamos y caemos. Intentamos mejorar con cada fallo y procuramos saltar las piedras. Cada día esperamos saber un poco más que el anterior, descubrir más, sonreír más. Con nuestros sueños cargados a la espalda, deseando cumplirlos ante todo y por encima de todo.
Todas queremos llegar a ser alguien en este mundo. Alguien importante y reconocido, querido y admirado. Que nuestros nombres resuenen todavía en los oídos de otra persona cuando nuestro último hálito de vida ya se haya escapado. Que nos feliciten por aquello que hemos conseguido, para poder levantarnos con más fuerza cuando nos sentimos caer.
Cada una con sus propias virtudes y defectos, con sus lágrimas y sonrisas. Deberíamos salir a la calle y comernos el mundo, pero decidimos dar un paseo al ritmo de la música del móvil. Podemos si lo intentamos. Y es lo que vamos a hacer. Yo lo haré por vosotras. Aunque todavía no sea nadie, ni tenga claro qué hacer con mi vida. Estas palabras quedarán grabadas en alguna parte, en el blog si jamás es eliminado, en mi libreta perdida tras los años, en cualquier lugar. Y podré recordarlas, para siempre. Y espero poder decir algún día que lo conseguí.

Cuando te das cuenta...

  • Cuando te das cuenta de que no eres nadie, en lo que para ti es tu mundo.
  • Cuando te das cuenta de que nadie percibe tu presencia.
  • Cuando te das cuenta de que todos piensan que no eres nada y te ignoran.
  • Cuando te das cuenta de que no has hecho nada importante.
  • Cuando te das cuenta de que no dicen nada bueno de ti a tus espaldas.
  • Cuando te das cuenta de que les da igual lo que puedas pensar de ellos.
  • Cuando te das cuenta de que piensan que no tienes sentimientos.

Static and Newspaper Print.: There isnt no parachute that you can make for this.

Piensa que ellos se lo pierden, se pierden tu compañía, tu presencia, la maravillosa persona que eres. Sonríe, sorprende a aquellos idiotas que se creen los mejores. Demuestra que te dan igual, que eres mejor que ellos y que lo que te puedan decir no te afectará.
Angelics





domingo, 5 de mayo de 2013

"¿Sabéis?"

"¿Sabéis?"
'Me he cansado de buscar su cara en las fotos antiguas como si de verdad le conociese.'
 
Love Sucks.
 "¿Sabéis?"

'Me he cansado de esconderme detrás de unas gafas  y de no hablar nunca.'
 
☂Toeiie
 "¿Sabéis?"
'Me he cansado de venirme abajo cada vez que todos hacen caso omiso de mi esfuerzo.'
 
Facebook
  "¿Sabéis?"
'Me he cansado de ser tan igual, de aspirar tan solo a una vida normal y perfecta.'
 
I'm Fine | via Tumblr
 "¿Sabéis?"
'Me he cansado de. Me vais a conocer de nuevo.'
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Te quiero, mamá

Y todas las mañanas, lo primero que veo es a ti. Con una enorme sonrisa a pesar del cansancio, regalándome un buenos días. Y es que todos los días estás tú, dándome un beso en la mejilla. Y yo estoy segura de que si dejaras de dármelos, apenas podría seguir adelante. Sin tu amor no. Aunque apenas lo demuestre, te quiero. Y mucho. Hoy es tu día, el día de demostrarlo, aunque en el fondo lo sepas de sobras. Tus abrazos son como una manta en una fría noche de invierno. Tus miradas, dos relámpagos de ternura. Toda tú, para mí la mejor mamá del mundo. Te quiero, mamá.

viernes, 3 de mayo de 2013

Ayer. Hoy. Mañana

198438_367283586683258_1954492986_n_largeAyer te caíste. Los miedos, las inseguridades, las traiciones, las infidelidades y las mentiras te pusieron la zancadilla, te tiraron de tu montaña, te hirieron en el alma.

Hoy te levantas. El amor, la amistad, la confianza, la familia, la alegría y la felicidad te dieron la mano, te recogieron cuando caías, te pusieron vendas.

Mañana te elevas. Las metas, las risas, las fantasías, las sonrisas y los abrazos te ayudaron a levantarte, te subieron hasta la cima, te curaron el corazón.

Porque al final todo acaba bien, solo tienes que creer en los demás... Y en ti misma.

miércoles, 1 de mayo de 2013

El color del arco iris

Si no puedes más, no tienes por qué quedarte. Puedo estar bien sin ti. Jamás te dije que te quise, te dije que te amaba. Y tampoco tú crees que podamos contar nuestras grandes experiencias con los dedos de una mano (aunque las pequeñas puedan significar algo más que simples casualidades de la vida). Y no me molestará que ahora me llames cualquier cosa, la mayoría no serán verdad, y lo sabes. ¿Por qué si no estaríamos enamorados? Lo único que puedo aceptar que me llames es mentirosa. Porque sé de sobras que lo soy.

¿Y sabes qué? Es cierto, contigo todo era mucho mejor. Y no querría renunciar a ello. Pero puedo vaticinar que no llegará a ningún lado, porque así la vida me ha creado, siendo una insegura niña que no cree poder sentir el amor más allá de los poros de su piel. Probablemente pronto eche de menos tu mano agarrada a la mía en los paseos matutinos por la playa. Y tus besos en la frente cuando no puedo dormir. Tal vez algún día cuando te vayas las lágrimas dejarás de empapar la almohada. Solo prométeme una cosa: volveré a ver en tus ojos el color del arco iris.